La SEC aprieta la soga de las 'criptos' en una ofensiva regulatoria total

Tras un enero marcado por el rally alcista, semeja que lo que definirá al mercado de las criptomonedas en el mes de febrero va a ser la regulación. En los últimos días, la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus iniciales en inglés) estadounidense ha estrechado el cerco sobre las compañías del ámbito blockchain y las convirtió en una de sus preferencias en este 2023. A la sanción impuesta a Kraken por prestar servicios de ‘staking’ le siguió la acción contra Paxos Trust, que dejará de producir la ‘stablecoin’ Binance USD la semana próxima. Este último movimiento del regulador hizo saltar las alarmas en el mercado, que comienza a ver como la soga se regresa a estrechar en el momento en que creía haber dicho adiós al mercado bajista.

“Las ‘stablecoins’ desempeñan un papel escencial en el comercio de criptomonedas y sus modelos compiten probablemente con el sistema bancario fiduciario. La caída de la capitalización de mercado de las monedas equilibrados supone una caída de la liquidez y el apalancamiento de las criptomonedas”, comentan desde Morgan Stanley. La firma neoyorquina resalta que la disponibilidad de este género de ‘tokens’, de los que Tether (USDT), USD Coin (USDC) y Binance USD (BUSD) son los mucho más esenciales, representan un “indicio simple de la demanda institucional de apalancamiento, que influye en los costos”.

Según estos especialistas, a lo largo del mercado alcista de 2021, el valor del bitcoin (BTC) lideró el desarrollo de la capitalización del mercado de ‘stablecoins’, al tiempo que a lo largo del mercado bajista de 2022 ocurrió lo opuesto.

“El incremento de los costos de mercado incitó a los operadores a tomar mucho más apalancamiento, con apariencia de préstamos de ‘stablecoins’, que entonces se usaron para obtener mucho más criptomonedas. La caída de los costos de mercado se vio catalizada por una reducción de la liquidez en criptomonedas (endurecimiento cuantitativo, QT) ocasionada por el cierre de situaciones largas en criptomonedas por la parte de los operadores, seguido de reembolsos de las ‘stablecoin ‘recibidas”, comentan.

Para el período mucho más reciente, apuntan, confirmaron como los inversores canjearon USDT a un “ritmo récord” en el primer mes del verano de 2022, lo que “contribuyó a la caída de los costes de bitcoin y lo que llamamos el semejante cripto de endurecimiento cuantitativo”. “Estimar USDT por sí mismo no fue bastante, en tanto que observamos que, a lo largo del mercado bajista, los cambios en la capitalización de mercado de USDC lideraron los cambios de costes de bitcoin en cerca de 2 meses”, apuntan, al charlar sobre la liquidez del sistema.

Esa relación, añaden, se sostuvo hasta septiembre de 2022, un par de meses antes del colapso de FTX, “tras lo que el valor del bitcoin se sostuvo fuerte, pese a las caídas en la liquidez del USDC”. “De lo que no nos hemos proporcionado cuenta entonces es de que la separación de la relación se debía a que otra ‘stablecoin’ se encontraba consiguiendo relevancia para el ecosistema. Los cambios en BUSD mucho más la capitalización de mercado de USDC prosiguieron el valor de bitcoin desde septiembre de 2022 hasta enero de 2023, en el momento en que nuevamente se rompió la correlación floja conforme bitcoin cotizaba mucho más prominente fuera del rango”, señalan desde la firma neoyorquina.

“Para los operadores en un corto plazo, la cuestión mucho más general es si el bitcoin se sostendrá sobre los 20.000 dólares estadounidenses o si se generará otro tramo a la baja en el mercado bajista. Pensamos que el reciente repunte se debió en buena medida a la cobertura de situaciones cortas”, afirman desde Morgan Stanley, al paso que apuntan que el mercado está “especulativamente largo” en ethereum (ETH) gracias a su próxima actualización.

LAS ‘STABLECOINS’, BAJO EL FOCO DE LA SEC

Se den como se den las próximas semanas, lo que está claro es que la SEC ha posado la visión en las monedas equilibrados. La multa de 30 millones que el organismo encabezado por Gary Gensler ha impuesto a Kraken por prestar servicios de ‘staking’ (apuesta) apunta precisamente en esa dirección.

El ’staking’ es un desarrollo en el que los inversores bloquean o “apuestan” sus ‘tokens’ criptográficos con un validador de blockchain con la meta de ser retribuidos con nuevos ‘tokens’ en el momento en que sus ‘tokens’ apostados pasen a ser parte del desarrollo de validación de datos para blockchain fundamentadas en el modelo prueba de reserva (‘proof of stake’) como Ethereum. En el momento en que los inversores dan ‘tokens’ a distribuidores de servicios de apuesta, pierden el control de esos tokens y aceptan peligros socios a esas interfaces, con muy poca protección.

En este sentido, se calcula que 16 millones de ‘tokens’ de ETH podrían ser liberados en el mercado una vez se complete la actualización Shanghai el próximo marzo, lo que podría ofrecer sitio a una fuerte presión vendedora, tal como a un repunte del ‘staking’.

En relación a Paxos, diferentes aclaraciones apuntan que el regulador estadounidense cree que el ‘token’ Binance USD podría ser considerado un valor, una cuestión por la que transporta meses envuelto en un contencioso con Ripple (XRP). La SEC define un valor como un activo financiero que puede venderse o negociarse en un mercado financiero, como los bonos, acciones, ETF o afines. No obstante, la rápida adopción de la tecnología blockchain, las criptomonedas y los NFT dió sitio a muchas zonas grises legales en lo relativo a la regulación de los valores.

Entonces, ¿de qué manera establece la SEC qué es un valor? A través de el lamado test de Howey, que se utiliza para saber si hay un contrato de inversión y se está vendiendo un valor. Según esta prueba, hay un contrato de inversión si hay una inversión de dinero; esta se efectúa en una compañía conjunta; esa inversión se hace con la expectativa de un beneficio; y este beneficio se consigue a través de el ahínco de otros.

A este respecto, Aaron Lane, especialista y instructor de blockchain, apunta a ‘Cointelegraph’ que, “desde un criterio mucho más extenso, se podría argumentar que las ocasiones de arbitraje, cobertura y apuesta dan una expectativa de beneficio” en las ‘stablecoins’.

El regulador, por su lado, probablemente halla retrasado en accionar, pero, a través de su presidente, ahora dejó clara su posición hace prácticamente un par de años: “No se equivoquen: da igual si hablamos de un ‘token’ de acciones, un ‘token’ de valor permanente avalado por valores o algún otro producto virtual que dé exposición sintética a valores latentes. Estas interfaces, así sea en el espacio financiero descentralizado o centralizado, están implicadas por las leyes de valores y tienen que trabajar en nuestro régimen de valores”.

Por Dani