La Real Academia Española (RAE) ha presentado la vigésima cuarta edición del Diccionario de la lengua española (DLE), una obra que conmemora tres siglos de tradición lexicográfica y suma alrededor de 6.000 nuevas entradas. Entre las voces incorporadas figuran cámper, gordofobia, basuraleza, sopotocientas, trans, código QR, edadismo y narcopiso.

El nuevo diccionario permite utilizar sin incorrecciones términos como cámper, basuraleza, macrogranja, docuserie, narcopiso, ecoansiedad, influencer, pódcast, poke, ramen, burrata, roibos, agromercado, gordofobia, ciclorruta, turistificada o sopotocientas.

Una edición digital que también recupera el papel

La RAE presentó esta edición, elaborada junto a la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), tras doce años de trabajo. La obra tiene una concepción nativa digital, aunque también se publica en papel en dos volúmenes. El DLE en línea recibe cien millones de visitas mensuales.

La presentación estuvo marcada por el luto oficial debido al accidente ferroviario de Urda, en el que murieron al menos 69 personas. Los reyes Felipe y Letizia no asistieron al acto, que comenzó con un minuto de silencio en memoria de las víctimas.

La 24.ª edición fue dirigida por Paz Battaner y presentada en formato digital e impreso en un acto presidido por el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, junto a los presidentes de todas las Academias. Muñoz Machado aseguró que se trata de «la más copiosa edición en la historia de la RAE» y que conserva los rasgos de familia de la obra.

El director de la Academia sostuvo además que esta edición constituye «el acta de nacimiento de los diccionarios del futuro», al reunir más léxico americano que cualquier edición anterior, reforzar la unidad del español y abrir la posibilidad de incorporar imágenes en el futuro.

Casi 100.000 artículos y más de 209.000 acepciones

El nuevo DLE reúne 99.990 artículos y cerca de 209.000 acepciones. Incluye 54.829 etimologías, 23.255 acepciones marcadas como propias de alguna especialidad técnica, 20.672 con marcas de países americanos, 24.708 formas complejas o pluriverbales y 85.201 ejemplos.

Además, incorpora 1.490 gentilicios y 1.570 voces de uso exclusivo en distintos países hispanohablantes. Las novedades abarcan campos como medicina, biología, economía, medio ambiente, política, derecho, redes sociales, internet, nuevas tecnologías, literatura, danza, artes plásticas, gastronomía y deporte.

Voces de actualidad, tecnología y salud

Entre los términos añadidos se encuentran basuraleza, influencer, narcopiso, edadismo, performativo, turistificación, porfa y AOVE, sigla de aceite de oliva virgen extra.

También se incorporan palabras vinculadas a la tecnología, como app, autocorrector, ciberamenaza, pódcast y resetear; y voces del ámbito médico como antiedad, bioindicador, bipedismo, cardiosaludable, ciberbacteria, ecoansiedad, gordofobia, hantavirus u ortorexia.

En gastronomía entran burrata, miso, poke, ramen y tosta. El listado incluye asimismo atrezar, cámper, ceramida, trans, racializar, antropización, bómber, metaverso y narcolancha.

Del español de otros territorios se incorporan, entre otras, acitronar en México; bicisenda en Argentina, Paraguay y Uruguay; cangrimán y corillo en Puerto Rico; cocotaxi en Cuba; motoconcho en República Dominicana; pelucar en Guinea Ecuatorial; y puntabola en Bolivia.

Asimismo, pasan a formar parte del diccionario expresiones como bucle magnético, código QR, economía circular, fondo de armario, inteligencia artificial generativa y nativo digital.

Primera edición nativa digital del DLE

Por primera vez, la organización de la obra se ha concebido desde el entorno digital: la versión impresa se ha preparado a partir de la edición digital, y no al revés. La edición en papel, publicada por Espasa, consta de dos tomos en tapa dura que suman 3.606 páginas y tiene un precio de 142,50 euros. La RAE no ha precisado el número de ejemplares impresos.

Desde la anterior edición, publicada en 2014, se habían presentado nueve actualizaciones. Aquella conmemoró el tricentenario de la fundación de la RAE, mientras que la actual coincide con los 300 años de la publicación, en 1726, del primer volumen del «Diccionario de autoridades», obra fundacional de la lexicografía académica.

Revisión de contenidos y nueva organización interna

La actualización comprende la incorporación de voces recientes y la revisión de términos ya existentes, con la participación de especialistas en las distintas materias. Los académicos subrayan especialmente el trabajo realizado en zoología y botánica, por el volumen de palabras revisadas y el grado de sistematización alcanzado.

Se han corregido numerosas acepciones, añadido voces y formas complejas e incorporado los nombres científicos de muchos sustantivos que designan animales y plantas. También se ha revisado la etimología de un elevado número de artículos y se ha añadido esta información a muchas entradas que carecían de ella.

Otra novedad es la inclusión de numerosos ejemplos de uso, destinados a ilustrar el significado y empleo de las voces definidas y, en algunos casos, sus construcciones gramaticales. Además, las acepciones se ordenan por primera vez de forma jerárquica, según su frecuencia de uso y la relación semántica entre ellas, en lugar de clasificarse por categoría gramatical o por marcas geográficas y técnicas.

La forma femenina, desarrollada en los lemas

La presentación de los lemas también cambia para facilitar la lectura. Las palabras con moción de género muestran ahora desarrollada la forma femenina: técnico, técnica, en lugar de «técnico, -ca»; y emperador, emperatriz, en vez de «emperador, -triz».

El mismo criterio se aplica a expresiones o formas complejas de categoría sustantiva, pronominal o adjetiva, como delantero centro, delantera centro, en lugar de «delantero, -ra centro».

Las palabras elegidas por las Academias

Santiago Muñoz Machado escogió tolerancia como su palabra favorita, aunque no sea una incorporación reciente. La definió como un valor fundamental para la democracia: «respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias».

Los directores y presidentes de las demás Academias seleccionaron, entre las nuevas incorporaciones, las palabras guámbito, yamar, asegunes, morro, yisero, merkén, senderista, mengala, pochotón, ilocano, sopotocientos, asere, bolaterapia, amartelo, medalaganario, chepibe, chivito, nenequear, cangrimán, hispanounidense y pelucar.