Margrethe Vestager.

Esta semana ha marcado un cambio significativo en el paisaje de las aplicaciones móviles y los mercados digitales con la entrada en vigor de la nueva ley de Mercados Digitales (LMD) este jueves, 7 de marzo. Las empresas de tecnología han tenido que adaptarse rápidamente, lanzando nuevas versiones de sus sistemas operativos y aplicaciones para cumplir con la nueva normativa. Apple, por ejemplo, lanzó la versión 17.4 de su sistema operativo para iPhone. La Organización de Consumidores y Usuarios ha recordado que los usuarios deberán actualizar sus sistemas operativos y aplicaciones para beneficiarse de las nuevas disposiciones de la ley.

La nueva LMD somete a seis gigantes tecnológicos – Apple, Alphabet (Google), Amazon, ByteDance (TikTok), Meta (Facebook e Instagram) y Microsoft – a una lista rigurosa de regulaciones sobre lo que pueden y no pueden hacer en el espacio europeo. Estas empresas son ahora conocidas como ‘guardianes de acceso’ (‘gatekeepers’) y están sujetas a reglas especiales bajo la LMD.

La LMD tiene como objetivo garantizar que estas poderosas empresas no ejerzan una posición de dominio injusta sobre otras empresas innovadoras en el sector de internet. Se espera que los ‘guardianes de acceso’ permitan que terceras partes interactúen con sus servicios en ciertas situaciones, permitan que sus usuarios accedan a los datos que generan al utilizar su plataforma, proporcionen a las empresas que se anuncian en su plataforma las herramientas e información necesarias para llevar a cabo su propia verificación independiente de los anuncios alojados por el ‘guardián de acceso’, y permitan que sus usuarios promocionen sus ofertas y celebren contratos con sus clientes fuera de su plataforma.

Uno de los aspectos de la LMD que más afecta a los usuarios es el requisito de que las búsquedas en estos gigantes tecnológicos sean más transparentes. Por ejemplo, al realizar una búsqueda en Google, los resultados serán más equitativos y pueden ofrecer ofertas o resultados potencialmente mejores, ya que los ‘guardianes de acceso’ ya no pueden dar preferencia a sus propios productos o servicios en las clasificaciones de búsqueda.

Además, la LMD establece que los usuarios ya no estarán obligados a iniciar sesión en otros servicios de la misma empresa cuando inician sesión en un servicio en línea. También da a los proveedores de aplicaciones el derecho de informar a los consumidores directamente dentro de las aplicaciones sobre descuentos y diferentes tipos de suscripciones. También se anima a los usuarios a utilizar una mayor variedad de motores de búsqueda y navegadores, y se les da el derecho de desinstalar aplicaciones preinstaladas que no deseen o utilicen.

La Comisaria de Competencia de la Unión Europea, Margrethe Vestager, ha advertido que se impondrán severas sanciones a las empresas que no cumplan con la LMD. Una multa reciente de 1.800 millones de euros (unos 1.900 millones de dólares) contra Apple por impedir que los usuarios de su sistema de distribución de música en línea conozcan alternativas más económicas es una señal de lo que puede esperar en el futuro. Las multas previstas serán de hasta el 10% del volumen de negocios total anual mundial de la empresa, o de hasta el 20% en caso de infracciones reiteradas. También se prevén multas coercitivas periódicas de hasta el 5% del volumen de negocios medio diario.

Los cambios legales también se han hecho sentir en las tiendas de aplicaciones móviles, con actualizaciones de programas a gran escala esta semana. Apple ha declarado que sus clientes podrán descargar aplicaciones de empresas rivales, aunque algunos desarrolladores sostienen que los cambios son demasiado complicados para funcionar en la práctica.

La LMD también tiene como objetivo garantizar que los acuerdos empresariales no limiten la competencia y el desarrollo del mercado. Microsoft, por ejemplo, anunció en febrero una asociación con la firma francesa Mistral AI, con una inversión de 15 millones de euros.

Finalmente, Apple ha adoptado cambios en su mercado de aplicaciones, cobrando 50 céntimos de euro por cada instalación una vez que una app alcanza 1 millón de descargas al año. Anteriormente, Apple cobraba a sus competidores en todo el mundo una comisión del 30% sobre los planes de suscripción que ofrecían a los usuarios en la App Store. Esta semana, Apple fue multada con 1.953,6 millones de dólares por la Comisión Europea por aplicar restricciones a competidores de su servicio de música en streaming desde su App Store. Otro cambio notable es que ahora los desarrolladores externos podrán utilizar el chip de pago NFC del iPhone para servicios de pago electrónicos sin contacto fuera de Apple Pay y Apple Wallet en el Espacio Económico Europeo.

Por Daniel