El reciente proceso de liberalización de gran parte de las rutas de tren de alta velocidad en España ha provocado una sacudida comercial en el país, abriendo la puerta a una nueva era de competencia en el sector ferroviario que hasta ahora había estado dominado por un solo operador, Renfe. Este cambio ha provocado que se dispare el negocio, con un aumento significativo tanto en la oferta como en la demanda de trenes, y una reducción de los precios de los billetes.
Este terremoto comercial ha estado marcado por la entrada de nuevos competidores frente al antiguo monopolio de Renfe, que ha llevado a un aumento en el número de pasajeros en rutas antes dominadas por el avión. Sin embargo, también ha provocado una caída en los precios de los billetes, lo que ha desatado una guerra de precios que ahora se está convirtiendo en una batalla política.
Óscar Puente, el ministro de Transportes, ha denunciado repetidamente los efectos de la agresiva política de precios de los nuevos competidores en el mercado español, que amenaza la sostenibilidad del sector. Puente ha acusado especialmente a la empresa francesa Ouigo de practicar ‘dumping’, una táctica comercial ilegal que consiste en vender productos por debajo de su coste de producción para desestabilizar el mercado.
La respuesta de Ouigo a las acusaciones del ministro no se hizo esperar. «Es la primera vez que nos reprochan tener precios bajos», afirmaron desde la cúpula directiva de la empresa, admitiendo, sin embargo, que todavía operan en pérdidas y que no esperan ser rentables hasta dentro de tres o cuatro años.
Puente también ha criticado a Ouigo por aprovecharse del apoyo financiero del Estado francés, ya que la compañía es propiedad del grupo público galo SNCF. Según Puente, esta ayuda ha permitido a Ouigo reducir sus precios para «aniquilar a sus rivales».
La liberalización de las principales rutas de alta velocidad de Madrid-Barcelona, Madrid-Levante y Madrid-Sur ha permitido la entrada de nuevos competidores como Ouigo y Iryo -controlada por la pública Trenitalia, Air Nostrum y Globalvía-, y más recientemente, de la marca de bajo coste de Renfe, Avlo. Esta competencia ha provocado una caída en el precio medio que los pasajeros pagan por sus billetes, en contraste con los precios previos a la liberalización.
Según el último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en el último año el negocio de la alta velocidad ferroviaria ha experimentado un aumento del 29% en el número de viajeros y del 34% en las plazas para viajar en tren en estos corredores. En cuanto a los precios, el precio medio de los billetes ha caído un 21%.
A pesar de la entrada de nuevos competidores, Renfe Viajeros, que compite en este negocio con las marcas AVE y Avlo, sigue siendo el principal operador en todos los corredores, con cuotas de mercado que van desde el 50% hasta el 76% dependiendo de la ruta. Sin embargo, sus rivales están ganando terreno. Iryo tiene entre un 25% y un 30% en las líneas donde opera, mientras que Ouigo ya ha alcanzado alrededor del 21% del negocio en los corredores con Barcelona, Valencia y Alicante.
El ministro Puente ha centrado su crítica en la política de precios de Ouigo. Sin embargo, los datos de la CNMC muestran que es Avlo, la marca ‘low cost’ de Renfe, la que ofrece los billetes más baratos en casi todos los corredores de alta velocidad liberalizados.
Avlo ofrece las tarifas más bajas en todas las rutas, con la única excepción de la ruta Madrid-Barcelona, donde Ouigo es el operador con billetes más baratos, seguido de Iryo.
Además de las acusaciones de ‘dumping’ contra Ouigo, el ministro Puente ha tenido otros encontronazos con Francia en relación con el negocio ferroviario. Ha denunciado el «comportamiento desleal» y las «trabas» que, según él, está encontrando Renfe para entrar en el negocio de la alta velocidad en el mercado francés.
El objetivo de Renfe era competir en la línea Barcelona-París antes de que comenzaran los Juegos Olímpicos en París, pero debido a la lentitud en conseguir la homologación de las autoridades francesas a los trenes de Talgo que utilizará en la ruta, no logrará comenzar a operar hasta el último trimestre de este año.
Esta situación ha provocado una escalada de críticas entre ambos países. Sin embargo, fuentes diplomáticas francesas niegan los impedimentos y tachan de injustas las acusaciones del ministro Puente.
