El informe reciente de la Oficina Comunitaria de Estadísticas, Eurostat, confirma una moderación en la inflación de la eurozona en el mes de marzo, con una disminución de dos décimas hasta alcanzar el 2,4%. Este descenso coincide con el observado en el conjunto de la Unión Europea, que cerró el mes con una tasa del 2,6%.

Estos datos corroboran los cálculos preliminares para la tasa de inflación anual de la zona euro del pasado mes, en la que la inflación subyacente, que excluye la energía, los alimentos y el tabaco y sirve como referencia para el Banco Central Europeo (BCE), también se desaceleró dos décimas hasta el 2,9%.

Esta cifra marca el tercer mes consecutivo de descensos en la tasa media de inflación en la eurozona, desde que experimentó un repunte de cinco décimas en diciembre de 2023, llegando al 2,9%. Desde entonces, la inflación ha experimentado una tendencia a la baja, con un crecimiento de precios del 2,8% en enero, 2,6% en febrero y 2,4% en marzo.

Este patrón de descenso en la inflación hace que la zona euro se acerque al objetivo del 2%, que es perseguido por el BCE con su política monetaria restrictiva. Este descenso en la inflación podría posibilitar la primera bajada de tipos de interés, que los expertos del mercado ya pronostican con alta probabilidad para la reunión de junio. Actualmente, el banco, dirigido por la francesa Christine Lagarde, mantiene el precio del dinero en el 4,50%, el nivel más alto desde 2001. Este nivel se ha mantenido después de que el banco incrementara los tipos de interés en diez ocasiones en un rango de entre 0,25 y 0,75 puntos entre julio de 2022 y septiembre de 2023.

Los detalles de los datos de Eurostat para marzo muestran que la mayor inflación por categorías fue la de los servicios, que registró una tasa del 4%, idéntica a la que ha experimentado desde noviembre del año pasado. Tras los servicios, se situaron los alimentos procesados, el alcohol y el tabaco (con una tasa del 3,5%, que supone un descenso de un punto porcentual con respecto a febrero) y los bienes industriales no energéticos (un 1,1% frente al 1,6% de febrero).

Por el contrario, el precio de la energía continuó en marzo con tasas negativas, en esta ocasión del 1,8% frente al descenso del 3,7% observado en febrero.

Por países, la mayor inflación en marzo fue la de Rumanía (6,7%), seguido de Croacia (4,9%), Estonia y Austria (4,1%), Bélgica (3,8%), Hungría (3,6%), Grecia y Eslovenia (3,4%), España (3,3%), Luxemburgo (3,2%), Bulgaria y Países Bajos (3,1%) y Malta, Polonia y Eslovaquia (2,7%). La tasa de Portugal se situó en la media de la UE (2,6%), y por debajo se encuentran Francia (2,4%), Alemania y Suecia (2,3%), República Checa (2,2%), Irlanda (1,7%), Chipre (1,6%), Italia (1,2%), Letonia (1%), Dinamarca (0,8%), Finlandia (0,6%) y Lituania (0,4%).

Este informe de inflación demuestra una tendencia de moderación en la inflación en la eurozona y el conjunto de la Unión Europea, acercándose al objetivo del 2% perseguido por el BCE. A medida que la inflación se acerca a este objetivo, aumenta la probabilidad de una bajada en los tipos de interés en el futuro cercano, lo que podría tener un impacto significativo en las políticas monetarias y económicas en la región.