La estrategia ganadora y controversial de los gigantes del fútbol

La estrategia de jugar mal y aún así ganar ha sido objeto de escrutinio por algunos de los grandes pensadores del fútbol. Este enfoque, a pesar de ser cuestionado, ha sido efectivo, y se debate si fue originado por Carlo Ancelotti o Didier Deschamps.

El equipo más emblemático de esta táctica es el Real Madrid, que ha demostrado en 1.245 ocasiones que se puede ganar sin necesidad de poner la quinta o sexta velocidad. Similarmente, la selección francesa ha demostrado en 569 ocasiones que puede ganar incluso sin jugar a fútbol.

La polémica estrategia en acción

Un ejemplo clásico de esta táctica tuvo lugar recientemente cuando un centro de Kylian Mbappé fue desviado por un austriaco, Wober, resultando en un gol en contra. Con un simple 1-0, Francia se llevó la victoria, reservando su mejor juego para otra ocasión contra un equipo más formidable.

Esta estrategia de minimizar el esfuerzo y maximizar los resultados también ha sido empleada por Inglaterra e Italia. En un reciente partido, Francia, considerada por muchos como la potencia número uno en las quinielas, ganó con un gol de rebote de Mbappé, quien salió del campo con la nariz rota.

El papel de Didier Deschamps en la estrategia

La continuidad de Didier Deschamps como seleccionador de Francia ha sido objeto de debate, sobre todo por la contradicción que representa tener a los mejores futbolistas y practicar un juego tan ramplón. Sin embargo, la estrategia ha demostrado ser efectiva, proporcionando a Francia numerosas victorias.

El estilo de juego de Francia parece adaptarse perfectamente a su estrella, Kylian Mbappé, cuyo debut con el Real Madrid coincidió con una victoria que siguió la polémica táctica del equipo. Sin embargo, su discurso antifascista no fue bien recibido por Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid.

El papel político del Real Madrid

El Real Madrid ha sido descrito como la «Suiza del fútbol» por su política de neutralidad. El palco del Santiago Bernabéu, está repleto de ministros, políticos de todas las tendencias, millonarios y personas influyentes. El Real Madrid, ACS y Florentino hacen negocios con todos, independientemente de su ideología política.

En este contexto, a Mbappé se le ha dicho que debe abstenerse de hacer declaraciones políticas mientras vista la camiseta blanca del Real Madrid. Sin embargo, se le permite total libertad para expresarse cuando actúa bajo el paraguas de sus patrocinadores o de su selección nacional.

Por tanto, la estrategia de ganar jugando mal, junto con la política de neutralidad del Real Madrid, demuestran que el fútbol es un juego de estrategia tanto en el campo como fuera de él.