Irene Junquera inicia una nueva etapa profesional como presentadora de ’99 para ganar’, el concurso de Antena 3 que conduce junto a Miki Nadal. El formato, grabado íntegramente en Brasil, reúne a un centenar de concursantes en pruebas de habilidad, memoria, coordinación e ingenio, con una regla esencial: no quedar el último. El ganador obtendrá un premio de 100.000 euros.
Un salto a la presentación en Antena 3
La periodista, conocida inicialmente por leer mensajes en ‘Punto Pelota’ junto a Josep Pedrerol, ha desarrollado una extensa trayectoria entre el periodismo deportivo y el entretenimiento. Tras aquella etapa emprendió su propio camino y participó en ‘GH VIP’, una experiencia que reconoce que tuvo consecuencias profesionales por los prejuicios asociados al formato.
También ha sido reportera de ‘Caiga quien caiga’, copresentadora de ‘All You Need Is Love… o no’ junto a Risto Mejide en Telecinco y colaboradora en espacios como ‘Zapeando’.
La propuesta para presentar el nuevo concurso le llegó con muy poco margen. «Me llamaron un jueves y el martes siguiente ya me fui a grabar. Fue un sueño hecho realidad», explica. Junquera asegura que, aunque le apasiona el deporte, este proyecto supone una experiencia diferente: «Es otro rollo y me siento súper a gusto». La grabación se prolongó durante un mes en Brasil y, según destaca, el cambio fue inmediato: pasó a ejercer como presentadora en una cadena en la que prácticamente comenzó su carrera.
Pruebas difíciles, tensión y convivencia
’99 para ganar’, producido por Boxfish TV, es la adaptación española de ’99 to Beat’. Los participantes afrontan juegos que, pese a parecer sencillos en ocasiones, pueden convertirse en retos muy complejos. Junquera tuvo la oportunidad de probar casi todas las pruebas que le permitieron realizar.
Entre las que más le llamaron la atención, recuerda una en la que los concursantes, con los ojos cerrados y rodeados de despertadores, debían localizar y apagar el único que estaba sonando. Para la periodista, las pruebas generan momentos de «microinfarto», aunque el componente humano es igualmente determinante.
Concursantes con historias y decisiones difíciles
La presentadora considera que el espectador irá escogiendo favoritos a medida que avance el programa. El concurso incorpora elementos propios de un reality, como la convivencia, las expulsiones y las historias personales de los cien participantes. «Es un programa que mantiene al espectador en tensión todo el rato», afirma.
Junquera señala que algunos concursantes llegan con objetivos muy claros y con una necesidad económica detrás. Las pruebas les obligan a tomar decisiones complicadas, pero la experiencia también le ha dejado una impresión positiva: «El programa me hizo volver a creer en el ser humano. Ves cómo algunos se sacrifican y hacen cosas por los demás».
La convivencia en Brasil también dio lugar a una relación entre un concursante y una maquilladora del equipo, que posteriormente se casaron ante notario. Junquera cuenta que ella intervino en el inicio de la historia al transmitirle al participante que la maquilladora le encontraba atractivo. Aunque no acudió a la boda, asegura que se alegra mucho por ambos.
Tras las grabaciones, los concursantes mantienen el contacto mediante grupos de WhatsApp y mensajes en Instagram. Le preguntan a la presentadora cuándo se emitirá el espacio, aunque reconoce que entre ellos también ha habido algunos conflictos.
Entre el deporte y el entretenimiento
Junquera no elige entre sus dos grandes vertientes profesionales. El periodismo deportivo es el ámbito que ha vivido desde sus comienzos y que le sigue apasionando, mientras que el entretenimiento le permite mostrar una faceta más personal. A su juicio, comentar un encuentro de fútbol puede responder más a una rutina, mientras que realizar programas aporta «adrenalina total».
Sobre su llegada a la conducción de un formato televisivo, se muestra satisfecha: «Creo que me lo merezco», afirma entre risas. «Llevo muchísimos años trabajando para este momento». La periodista recuerda que comenzó a trabajar con 21 años y subraya que las personas que alcanzan esta oportunidad no suelen llegar de un día para otro.
Los prejuicios tras ‘GH VIP’ y su relación con Pedrerol
La comunicadora reconoce que su participación en ‘GH VIP’ le pesó profesionalmente en determinados momentos. Aclara que no fue por el programa en sí, ya que considera que no era su lugar, sino por la estigmatización y los prejuicios que encontró en algunos entornos.
Respecto a las informaciones que apuntaban a un supuesto veto de Josep Pedrerol, que explicaría su salida de algunos espacios deportivos de Mediaset, Junquera lo desmiente. Explica que trabajaba en ‘El Desmarque’, en la madrugada de Cuatro, pero el programa terminó en abril al estar vinculado a un patrocinador. Después continuó colaborando hasta agosto, aunque esas colaboraciones ya no se realizan.
También aclara que Pedrerol no le ofreció regresar y que su relación con él es esporádica, pero niega cualquier conflicto: «No le he hecho nada a Josep para que me tenga manía».
Sus próximos retos en televisión
Sobre la influencia de la fama en su vida diaria, Junquera considera que no es «superfamosa», aunque admite que en ocasiones se controla más. Recuerda que, cuando salía de fiesta, debía vigilar su comportamiento. Bromea con que, si ’99 para ganar’ triunfa y se convierte en un gran éxito, tendrá que moderarse todavía más.
De cara al futuro, le gustaría presentar nuevas temporadas del concurso de Antena 3, participar en ‘Tu cara me suena’ —donde ya acudió como invitada este año— y continuar desarrollando su carrera como presentadora. Aunque define su voz como «un poco de pito», cree que podría hacerlo bien en el formato musical.

