Recrean la mítica guerra de Troya para investigar el uso de una armadura de 3.500 años de antigüedad

Arqueólogos Revisan la Ilíada: La Armadura Micénica de Dendra era Adecuada para la Batalla

Cuando el poeta Homero describió meticulosamente el escudo de Aquiles en el Canto XVIII de la ‘Ilíada’, seguramente no imaginaba que sus versos se convertirían en una fuente esencial para la reconstrucción histórica de la vida cotidiana y militar de la antigua Grecia. Un equipo de expertos ha publicado recientemente los resultados de una investigación que, con base en los detalles de la ‘Ilíada’, ha logrado demostrar que la armadura micénica de Dendra era suficientemente resistente para un combate cuerpo a cuerpo que podía durar hasta 11 horas.

La armadura de Dendra, descubierta cerca de Micenas en 1960 por la Escuela Suiza de Arqueología en Grecia, es la única armadura completa de la Edad del Bronce tardío que se conserva en Europa. Durante décadas, ha supuesto un auténtico enigma para los arqueólogos debido a su gran peso, que generaba dudas sobre su utilidad en la batalla. Hasta ahora, se pensaba que se trataba de una armadura usada en contextos ceremoniales y no en combate. Sin embargo, el análisis publicado en la revista ‘PLOS One’ ha desmentido esta creencia.

La Armadura de Dendra: Diseñada para la Batalla

El estudio incluyó una simulación de la lucha en el campo de batalla durante la mítica guerra de Troya, con la participación de voluntarios de la Armada griega. Estudios previos habían demostrado la flexibilidad de la coraza, lo que hizo pensar a los investigadores que tal vez se utilizaba en combates breves. Sin embargo, los resultados de esta nueva investigación afirman que puede ser usada en combates cuerpo a cuerpo de larga duración ya que, a pesar de su peso, la armadura permite todos los movimientos al luchador micénico y lo protege de los golpes enemigos.

Además, los resultados del estudio descartan la teoría de que las referencias a las armaduras de bronce en la ‘Ilíada’ son añadidos de época posterior. Según los expertos, esta tecnología bélica existía mucho antes de la mítica Guerra de Troya.

La réplica de la armadura utilizada en el estudio tenía las mismas dimensiones y un peso similar al original. Además, los voluntarios siguieron estrictamente una «dieta homérica» basada en las descripciones de la ‘Iliada’, que consiste en el consumo de unas 4.500 calorías diarias. También se diseñó un protocolo de combate basado en la obra de Homero.

La armadura, fechada en la segunda mitad del siglo XV a.C., es una armadura de cuerpo entero compuesta por placas de cobre. Sus dos mitades se unen formando un exoesqueleto de metal que cubre la mayor parte del soldado y contrarresta el ataque frontal. Durante el siglo XV a.C., ciudades como Micenas, Pilos o Tirinto habían acumulado grandes riquezas, lo que provocó constantes conflictos bélicos y, como consecuencia, el desarrollo de la tecnología bélica.

El cementerio de Dendra, uno de los cementerios micénicos más ricos, estuvo en uso continuado desde el 1500 al 1180 a.C. y se piensa que debió pertenecer al importante centro micénico de Midea. Este hallazgo introduce una nueva perspectiva sobre la capacidad bélica de los micénicos y pone de manifiesto la precisión con la que Homero pudo describir la realidad de la época.