El banco multinacional ING informó un aumento del 51% en las ganancias el año pasado en España y Portugal, alcanzando los 314 millones de euros. Este aumento se atribuye principalmente al incremento del volumen de negocios y, en mayor medida, al aumento de los tipos de interés de referencia que los bancos centrales han emprendido para contener la inflación.

En un año marcado por el alza de los tipos de interés y la inflación, ING ha logrado incrementar su cartera de créditos en un 4%, lo que, sumado al encarecimiento del dinero (que todos los bancos han trasladado más activamente a los préstamos que a los depósitos), ha mejorado sus ingresos básicos en un 22%. La facturación por comisiones también mejoró, con un incremento del 5%, lo que contribuyó a que los ingresos totales aumentaran en un 24%, hasta alcanzar los 1.091 millones de euros.

El aumento de los costes, aunque menor que el incremento de los ingresos, fue del 13%. Sin embargo, el alza contenida de las provisiones para afrontar posibles pérdidas permitió que el resultado antes de impuestos también mejorase en un 51%, hasta los 314 millones de euros. La filial ibérica de ING aportó el 4,83% de los 22.575 millones de euros ingresados por el grupo holandés en 2023 y el 4,3% de los 7.287 millones de euros de beneficio.

Según Ignacio Juliá, consejero delegado de la unidad, ING también logró aumentar su rentabilidad sobre el capital del 13% al 16%, lo que cubre el coste que le exigen los inversores.

Por su parte, Almudena Román, directora de banca de particulares de la entidad, destacó el aumento de la remuneración de la cuenta naranja, que subió cuatro veces en un año, del 0,3% al 1,5% para los clientes con cuenta nómina (1% para el resto). Esta medida refleja la promesa del banco con sus clientes de seguir remunerando por el pasivo. De esta manera, ING ha pagado 370 millones de euros en intereses a sus clientes, fomentando que sigan ahorrando y mejorando sus finanzas personales.

Román también destacó que el banco se adaptará al entorno de tipos este año, ahora que los bancos centrales han comenzado a recortarlos y los tipos de referencia del mercado han empezado a bajar. Aunque se prevea una tendencia, señaló que todo depende de cuánto baje el tipo, si sube o si se mantiene plano. Román enfatizó que ING prefiere aportar la certidumbre que sus clientes requieren en lugar de predecir el futuro, reiterando que no pretende bajar el tipo de los depósitos.