Pañales de bebé y otros productos infantiles tienen productos tóxicos

La organización Child Rights International Network (CRIN) ha publicado un informe en el que denuncia que la legislación europea sobre sustancias tóxicas está afectando a la salud de los niños y al medio ambiente en el que viven. El informe señala la presencia de productos altamente perjudiciales en utensilios y objetos de uso común, incluyendo pañales de bebé.

Por ello, CRIN insta a la Unión Europea a que «cumpla los compromisos que contrajo cuando presentó la Estrategia de Productos Químicos para la Sostenibilidad (2020) y la Estrategia sobre los Derechos del Niño (2021)«. La organización critica a la UE por ceder ante las presiones de la industria química europea, que ha logrado diluir las restricciones de sustancias tóxicas.

El informe destaca que la UE «no ha acometido la necesaria revisión y mejora de la ley global sobre sustancias químicas de la UE, el reglamento REACH. Mientras, los niños están pagando el precio, en perjuicio de su salud y del medio ambiente, suponiendo una clara negación de sus derechos. Algo que, además tiene un impacto importante en los servicios nacionales de salud, las economías y el bienestar social».

El estudio cita investigaciones científicas que han relacionado la exposición a sustancias tóxicas en etapas tempranas de la vida con efectos tales como un incremento del riesgo de cánceres infantiles, pérdida de coeficiente intelectual, asma, diabetes, obesidad y otros.

En lo que respecta a los pesticidas, el informe critica que el Parlamento Europeo rechazase en noviembre de 2023 el plan para mejorar la deficiente normativa vigente en materia de pesticidas, una normativa que está permitiendo una «exposición diaria y continua de los niños a pesticidas peligrosos en la UE«. La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA), al igual que otras entidades, ha demostrado que las concentraciones de pesticidas en los niños son mayores que en los adultos, siendo los infantes más sensibles a sus efectos dañinos.

El documento denuncia además que la deficiente legislación actual permite la presencia de muchas sustancias tóxicas en los juguetes y otros productos infantiles. CRIN cita que el Consejo Danés de Consumidores encontró bisfenoles tóxicos en el 60% de los productos infantiles analizados, incluyendo la mitad de los productos para la dentición infantil.

Además, según el informe ahora conocido, ni los pañales para bebés se libran de poder contener sustancias muy peligrosas como el formaldehido, los hidrocarburos aromáticos policíclicos o las dioxinas. La agencia oficial francesa ANSES encontró 38 sustancias muy peligrosas en los pañales vendidos en la UE y realizó una propuesta formal de restricción de varias sustancias en 2021. Sin embargo, la UE decidió no adoptar medidas adecuadas, de modo que el problema persiste, pese a conocerse.

Según el informe de CRIN, «tal y como están las cosas, los niños viven en un entorno legal que está fallando para protegerlos». El documento denuncia que a pesar de las leyes y políticas desarrolladas «hay sustancias peligrosas todavía presentes por doquier: en los alimentos, en el aire, en el agua y en productos de uso cotidiano».

Así, CRIN solicita una profunda reforma de la legislación sobre productos químicos, para que se dejen de incumplir los deberes legales a los que la UE está obligada en virtud de diferentes tratados europeos y de las Naciones Unidas. Sin duda, la defensa de los niños debe ser lo primero y anteponerse como un interés superior a la hora de acometer la necesaria mejora de la legislación sobre sustancias químicas de la UE, aleg