La Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla analiza la importancia del consentimiento informado
Con una historia que se remonta a 320 años, la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla es la más antigua de Europa. Durante más de tres siglos, esta institución ha servido como punto de encuentro y referencia para los profesionales de la medicina, abordando temas actuales que afectan su práctica diaria.
Ubicada en la calle Abades de Sevilla, la Real Academia ha sido anfitriona de una conferencia centrada en el concepto del consentimiento informado, un principio fundamental en la práctica de la medicina y un pilar en las relaciones entre médicos y pacientes.
Jesús Loscertales Abril, Académico de Número de la Real Academia, tuvo el honor de presentar al conferenciante principal, Francisco Baena, un personaje de gran relevancia en Sevilla. Loscertales destacó la extensa trayectoria de Baena, describiéndolo como una «gran persona, alguien en quien se puede confiar tanto personal como profesionalmente».
El consentimiento informado: un derecho, no un formalismo
Bajo el tema ‘Despejando dudas sobre el consentimiento informado’, Baena destacó la importancia del concepto, enfatizando que es «un derecho, no un formalismo». Recordó que sus maestros siempre le enseñaron que «el derecho y la medicina están obligados a ir de la mano».
Baena, un letrado de renombre, trazó un recorrido histórico para subrayar que la responsabilidad del médico ha sido un tema central a lo largo de la historia de la humanidad. Explicó que en el antiguo Código de Hammurabi ya existían nueve artículos centrados en la profesión médica y que esa preocupación se reflejaba en el derecho romano, del que nuestra civilización occidental es heredera.
Para ilustrar la importancia crucial del consentimiento informado, Baena declaró que «de cada diez condenas a médicos que se producen en España, ocho de ellas están relacionadas con el incumplimiento del consentimiento informado. La actividad médica comienza con la información que se proporciona al paciente para que él pueda tomar una determinación de voluntad sobre los tratamientos que desea o no recibir».
Este concepto no es propio de nuestra sociedad actual. Baena hizo un recorrido por la historia para demostrar cómo el consentimiento informado ya estaba presente en un caso registrado en 1767 en Inglaterra. A principios del siglo XX en Estados Unidos también hubo un caso destacado, ya que fue «la primera vez que se condenó a un médico porque no obtuvo el consentimiento del paciente para una intervención». En la legislación española, este concepto apareció por primera vez en 1986.
«Actualmente se está experimentando una relativización del concepto del consentimiento informado, parece que no se le otorga la importancia que realmente tiene. Debemos tener en cuenta que si el médico no obtiene el consentimiento, se está enfrentando solo a los riesgos que conlleva la profesión médica», señaló el abogado. El acto concluyó con palabras del presidente de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla, Carlos A. Infantes Alcón.
Francisco Baena Bocanegra: una vida dedicada al Derecho
La conferencia fue impartida por Francisco Baena Bocanegra, uno de los abogados más carismáticos de las últimas décadas en Sevilla. En abril de 2024, recibió la Medalla al Mérito en el Servicio de la Abogacía, uno de los reconocimientos más destacados en el sector legal. Baena ha dirigido más de 17,000 casos a lo largo de su carrera y ha formado a más de 30 licenciados en derecho.
A lo largo de casi seis décadas, Baena ha impartido más de 400 conferencias, ponencias y comunicaciones en foros de prestigio. Su carrera ha abarcado tribunales ordinarios, la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
