Infinity y Baréin consiguen el primer objetivo tras cinco años al mando del Córdoba CF

El Poder del Reino de Baréin en el Fútbol: La Resurrección del Córdoba CF

En el competitivo mundo del fútbol, la supervivencia de los clubes depende en gran medida de sus decisiones financieras y deportivas. Este es el caso del Córdoba CF, un club de fútbol español que fue salvado de una muerte anunciada gracias a la intervención de la Unión Futbolística Cordobesa SAD (UFC), un fondo de inversión perteneciente al Reino de Baréin.

La UFC adquirió el Córdoba CF el 5 de diciembre de 2019, con el objetivo de rescatarlo del desastre financiero y deportivo en que había caído debido a la mala gestión de su anterior propietario. Esta compra se llevó a cabo a pesar de las cargas legales que pesaban sobre el antiguo dueño, que se enfrentaba a la posibilidad de prisión por varios delitos de índole económico.

La adquisición del club por parte de la UFC no fue un capricho, sino parte de una estrategia de inversión a largo plazo. El fondo de inversión, conocido también como Infinity Sports Ventura WWL, es propiedad del Reino de Baréin y está participado por la Casa Real del país asiático. Su objetivo es devolver al Córdoba CF a la élite del fútbol español, con la vista puesta en alcanzar la Primera División en tres años.

La Inversión de Infinity en el Córdoba CF

Para alcanzar este ambicioso objetivo, Infinity ha tenido que invertir una importante cantidad de dinero. La adquisición del club costó 3,25 millones de euros, a lo que se sumaron los 6 millones de euros destinados a saldar las deudas pendientes. Además, la UFC ha tenido que afrontar pérdidas presupuestarias cada temporada, fruto de mantener una estructura de gastos propia de un club de Segunda División, con los ingresos de un equipo de tercera o cuarta categoría. En total, Infinity ha gastado cerca de 30 millones de euros para lograr su primer objetivo: el ascenso a Segunda División.

Pero Infinity no sólo busca resultados deportivos, sino también una gestión empresarial eficiente. El fondo de inversión quiere que el Córdoba CF se convierta en un club autosuficiente económicamente, capaz de generar sus propios ingresos sin depender de la inyección de capital de los propietarios. Con el ascenso a Segunda División, se espera que los ingresos del club se multipliquen en la temporada 2024-2025, generando casi 14 millones de euros.

Los Protagonistas de la Resurrección del Córdoba CF

El cambio de rumbo del Córdoba CF no hubiera sido posible sin el trabajo de numerosos profesionales. En este sentido, cabe destacar la labor de los dos consejeros delegados que ha tenido el club desde 2019: Javier González Calvo y Antonio Fernández Monterrubio. González Calvo estuvo al frente de la institución desde diciembre de 2019 hasta mayo de 2023, mientras que Fernández Monterrubio tomó el relevo y en tan solo un año logró el objetivo perseguido por Baréin-Infinity desde hace cinco años: el ascenso a Segunda División.

En estos años, el Córdoba CF también ha contado con tres directores deportivos: Alfonso Serrano, Miguel Valenzuela y Juan Gutiérrez ‘Juanito’. Serrano fue el primero de ellos, pero su relación con Infinity se rompió en plena pandemia. Valenzuela tomó el relevo, pero tras el descenso a la cuarta división nacional, decidió dimitir. Fue entonces cuando Juanito ascendió al cargo de director deportivo y, bajo su dirección, el Córdoba CF logró dos ascensos en tres años.

A nivel deportivo, también es necesario mencionar a los seis entrenadores que han dirigido al Córdoba CF durante este período. Iván Ania es el último de ellos y el que ha conseguido llevar al equipo a Segunda División, tras el paso de Raúl Agné, Juan Sabas, Pablo Alfaro, Germán Crespo (quien logró el ascenso a Primera Federación) y Manuel Mosquera.

En conclusión, la resurrección del Córdoba CF es un claro ejemplo de cómo la inversión y una buena gestión pueden cambiar la suerte de un club de fútbol. Bajo la dirección de Infinity y con el apoyo del Reino de Baréin, el Córdoba CF ha logrado superar una etapa difícil y se encuentra ahora en una posición desde la que puede aspirar a cotas más altas. La Primera División ya no es un sueño, sino un objetivo a tres años vista.