Iberia plantea nuevas concesiones a otras aerolíneas para facilitar la compra de Air Europa
La aerolínea Iberia ha propuesto un nuevo paquete de concesiones a otras compañías aéreas, en un intento por facilitar la decisión de la Comisión Europea respecto a la adquisición de Air Europa. Según fuentes de la empresa, estas propuestas surgen de un «diálogo constructivo» con la Comisión, con el objetivo de asegurar que la transacción se realice con «todas las garantías para los consumidores».
Este nuevo paquete de concesiones, o ‘remedies‘, cuyos detalles aún no se han dado a conocer, representa una ampliación automática de 15 días laborables del plazo límite para la decisión final sobre la operación. A esto se suman otros 10 días laborables para permitir un mayor estudio de las propuestas. Originalmente, Iberia tenía hasta el 10 de junio para presentar su oferta definitiva, con la fecha límite de la Comisión para emitir un pronunciamiento fijada para el 15 de julio. Ahora, este periodo se extenderá durante 25 días más, hasta bien entrado el mes de agosto.
El departamento dirigido por la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión, Margrethe Vestager, ha expresado su preocupación de que la fusión de ambas empresas pueda disminuir la competencia en las rutas nacionales, especialmente en aquellas donde no existe una alternativa de tren de alta velocidad. Rutas como Madrid-Bilbao o Madrid-Vigo, actualmente operadas únicamente por Iberia y Air Europa, podrían acabar monopolizadas por la aerolínea del grupo IAG.
Posibles impactos de la fusión en rutas internacionales
Similarmente, situaciones de monopolio podrían surgir en rutas de corta distancia entre Madrid, Israel, Marruecos, Reino Unido y Suiza, donde ambas aerolíneas ofrecen conexión directa. También se verían afectados itinerarios de larga distancia entre Madrid y América del Norte y del Sur, que actualmente enfrentan la competencia de unos pocos competidores con conexión sin escalas.
Para mitigar estos riesgos, Iberia se comprometió a ceder más del 40% de los vuelos de Air Europa en 2023, así como los horarios de vuelos en las franjas más demandadas. La compañía también presentó una lista de seis competidores – Avianca, Binter, Iberojet, Ryanair, Volotea y World to Fly – que podrían absorber estos itinerarios para evitar la restricción de la competencia. Ahora, Iberia ha introducido algunos «ajustes» en su oferta, en un intento por convencer a Bruselas de que apruebe la operación.
La firma que dirige Marco Sansavini sostiene que su objetivo con la adquisición es «crear un mercado más competitivo que beneficie a los consumidores». Iberia ve la operación como una forma de reforzar el aeropuerto de Madrid-Barajas, para que pueda competir con grandes aeródromos como París, Fráncfort y Ámsterdam, cada uno de los cuales alberga la sede de operaciones de una única compañía aérea dominante.
No obstante, antes de que se pueda materializar la fusión, la Comisión Europea deberá pronunciarse sobre las concesiones propuestas por Iberia, un proceso que ahora se espera que se extienda hasta agosto. Este nuevo capítulo en las negociaciones, que ya llevan casi cinco años, pone de manifiesto los desafíos que enfrentan las compañías aéreas en el mercado actual, y el delicado equilibrio que deben mantener entre la consolidación y la competencia.

