Hamás publica el vídeo de un rehén y anuncia poco después su muerte en un presunto bombardeo israelí

El mundo recibió la noticia de la muerte de Nadav Popplewell, un británico de 51 años, a través de un portavoz oficial. Antes de la confirmación de su muerte, los islamistas habían difundido un vídeo en el que Popplewell, mostrando un ojo morado, recitaba un discurso que parecía haber sido dictado por sus captores. La repentina desaparición de su rostro de la pantalla, seguida por un signo de interrogación, fue un desenlace inquietante, según informó el medio ‘The Jerusalem Post’.

Pocas horas después, los terroristas confirmaron que Popplewell había perdido la vida durante un ataque israelí. Esto probablemente fue con el propósito de presionar al gobierno israelí y a la comunidad internacional para lograr un alto el fuego y evitar una ofensiva contra Rafah, el último bastión de los militantes del grupo en la Franja de Gaza.

Un portavoz de Hamás anunció la muerte de Popplewell alegando que había resultado de las heridas sufridas tras ser objetivo de un ataque aéreo sionista. Según su declaración, la salud de Popplewell se deterioró, provocando su muerte, debido a la falta de cuidados médicos intensivos en los centros de salud. Esto fue consecuencia de la destrucción de hospitales en la Franja de Gaza por parte del enemigo y el cese de los servicios.

Este no es el primer caso en que Hamás utiliza a rehenes para presionar al gobierno israelí. En muchas ocasiones, las familias de los cautivos, a través de movilizaciones y rechazo explícito a las decisiones del gobierno y a su primer ministro, Benjamín Netanyahu –, han presionado para alcanzar un alto el fuego que ponga fin a la violencia y les brinde alguna posibilidad de recuperar a sus seres queridos con vida.

La familia Popplewell ha sido duramente golpeada por la tragedia del terrorismo. Durante los atentados del 7 de octubre, Roi, el hermano de Nadev, también perdió la vida. La madre de ambos, Channah Peri, una anciana que también fue tomada como rehén por los islamistas, logró ser liberada después de 49 días de cautiverio.

Esta escalada de tensión y violencia ocurre en un momento en que la proximidad de una incursión terrestre en Rafah parece estar aumentando. A pesar de que la semana pasada Hamás anunció que aceptaba una propuesta de alto al fuego – que el gobierno israelí consideró insuficiente –, los tambores de guerra no han dejado de sonar.

Este sábado, el Ejército israelí bombardeó la Franja de Gaza y ordenó a la población palestina evacuar nuevos barrios de Rafah. En esta localidad, situada cerca de la frontera con Egipto, se produjeron intensos bombardeos, según los testigos.

Además de Rafah, los bombardeos también afectaron zonas más al norte de la Franja de Gaza. Esto ocurre en un momento en que la ONU ha advertido que la ayuda humanitaria está bloqueada desde que las tropas israelíes entraron el lunes en el este de Rafah y cerraron el paso.