Gastón Álvarez despeja un balón aéreo ante Iván Martín en el Getafe-Girona.

La reciente racha de derrotas del Girona FC en partidos fuera de casa ha dejado a muchos aficionados y expertos perplejos. La última derrota se produjo en Getafe, donde el club catalán sufrió su cuarta derrota consecutiva, lo que ha desencadenado un amplio debate sobre la eficacia del equipo lejos de su estadio, el Montilivi.

El equipo dirigido por Míchel ha luchado por mantener la potencia ofensiva que le permitió escalar hasta la cima de la Liga en la primera vuelta de la temporada. A pesar de seguir estando entre los principales contendientes, su capacidad para encontrar el gol se ha esfumado, y se ha visto atrapado en una cadena de derrotas en sus enfrentamientos fuera de casa.

La derrota en Getafe sigue a las sufridas anteriormente contra el Real Madrid (4-0), el Athletic de Bilbao (3-2) y el Mallorca (1-0). El defensor del Girona, Savinho, elegido como el mejor del partido contra el Getafe, expresó su desesperación por la racha de derrotas del equipo diciendo: «No tengo palabras para describir esta derrota».

El Getafe, dirigido por José Bordalás, sorprendió a muchos con su táctica de llenar el centro del campo con centrocampistas y no incluir a ningún delantero puro en su once inicial. Esta táctica pareció funcionar, ya que el Girona no encontró la forma de desactivar a su oponente, y acabó perdiendo la contundencia en el ataque.

El gol del partido llegó cortesía de Yellu, quien aprovechó un despiste defensivo del Girona para marcar. A pesar de la reacción del Girona tras el gol, el equipo no logró encontrar el empate. Tuvieron varias ocasiones, pero la falta de puntería de sus delanteros, en particular de Dovbyk, frustró sus intentos.

El Girona intentó cambiar la dinámica del partido con varios cambios en la segunda mitad, pero el Getafe mantuvo su ventaja. A pesar de tener el control del partido, el Girona no logró materializar sus oportunidades y se quedó sin puntuar una vez más en sus desplazamientos.

Míchel, tras la derrota, se mostró firme en su creencia de que el Girona debería estar luchando por los puestos de la Champions. Dijo: «No merecimos la derrota. Nuestra exigencia es la Champions, ese es el objetivo. Tenemos una oportunidad histórica y jugadores para hacerlo. Si no lo hacemos, para mí sería un golpe muy duro. Tengo plantilla para estar en esa pelea y conseguirla».

La reciente racha de derrotas del Girona en partidos fuera de casa plantea serias dudas sobre su capacidad para mantenerse en los puestos de arriba de la Liga. Sin embargo, con la firme creencia del entrenador Míchel en su equipo, se espera que el Girona FC se recupere y vuelva a la senda de la victoria en los próximos partidos.