El equipo de fútbol de Francia, bajo la dirección de Didier Deschamps, ha demostrado una vez más su capacidad para triunfar en los grandes torneos. En su sexto juego inaugural, Francia se enfrentó a Austria en un partido que terminó con un resultado de 0-1 a favor de Francia. Este triunfo amplía el récord de victorias de Francia en sus partidos inaugurales con Deschamps como entrenador. El único gol del partido fue un autogol del jugador austriaco Maximilian Wöber, quien desvió un centro inofensivo del delantero francés Kylian Mbappé hacia su propia portería.
Desafortunadamente, la victoria de Francia estuvo empañada por la lesión del delantero Kylian Mbappé, quien sigue sin marcar un gol en una fase final de la Eurocopa. A pesar de tener un rendimiento excepcional en los mundiales, Mbappé no logró marcar en su partido contra Austria. El jugador se retiró del campo con una nariz sangrante y posiblemente fracturada, después de recibir un fuerte golpe. Se informó que el delantero sería operado en Düsseldorf para corregir la desviación nasal.
Un Kanté vale por tres
En el partido contra Austria, Deschamps decidió alinear a su delantera de gala, dejando a los tres madridistas del curso (Mendy, Camavinga y Tchouaméni) en el banquillo. Esta decisión se debió en parte al regreso de N’Golo Kanté, quien había estado ausente de la selección durante los últimos dos años. Kanté, que fue un jugador clave en el título mundial de Francia en 2018, demostró que sigue siendo un jugador invaluable para su equipo. Después de competir contra él en los entrenamientos, Marcus Thuram bromeó diciendo que parecía que había tres Kantés en el campo.
Con Kanté en el campo, Francia formó una delantera formidable con Ousmane Dembélé y Thuram en las bandas, Antoine Griezmann en la mediapunta y Mbappé en punta. Esta formación permitió a Mbappé moverse constantemente, listo para recibir el balón recuperado por sus compañeros. Este estilo de juego dinámico es característico de Mbappé, quien prefiere encarar a los defensas en carrera que esperar a recibir el balón.
Ida y vuelta
El equipo de Austria, dirigido por Ralf Rangnick, mostró una sólida organización táctica a pesar de tener a Rangnick como entrenador solo desde hace dos años. Sin embargo, Austria perdió su orden cuando intentó empatar el partido, lo que resultó en un juego de ida y vuelta que favoreció a Francia debido a la velocidad con la que contraataca. A pesar de sus esfuerzos, a Austria le faltó la calidad individual que posee el equipo francés. Aunque los franceses desperdiciaron varias oportunidades para ampliar su ventaja, se conformaron con una victoria, aunque no fue una actuación estelar.
La política no distrajo a los jugadores franceses, quienes mantuvieron su concentración en el juego a pesar de las inminentes elecciones en Francia. Aunque no lograron aprovechar todas las oportunidades para ampliar su ventaja, se conformaron con una victoria, aunque no fue la más vistosa. Como dijo Deschamps antes del partido: «No hay nada mejor que empezar con una victoria».
En resumen, a pesar de la lesión de Mbappé y la falta de goles por su parte, Francia logró comenzar su campaña en el torneo con una victoria. Con su delantera de gala y el regreso de N’Golo Kanté, Francia demuestra una vez más que es una fuerza a tener en cuenta en el fútbol mundial.

