Feijóo afronta una cita clave en Cataluña para impulsar su proyecto

La reciente retirada del que fuera líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez, ha provocado reacciones significativas en el panorama político español. Alberto Núñez Feijóo, en su primera comparecencia pública ante los medios tras la noticia, describió la retirada de Sánchez como una «operación de supervivencia» y una «estrategia electoral«, justo antes del inicio de la campaña para las elecciones catalanas. El resultado de estas elecciones es de vital importancia para el Partido Popular (PP), que ha estado luchando contra la amnistía ilegal desde el inicio de la legislatura.

Desde que el PSOE registró la proposición de ley en el Congreso hace seis meses, el PP ha estado trabajando incansablemente para evitar la legalización del olvido de los delitos del ‘procés’. Ahora, las elecciones del 12 de mayo servirán como un referéndum para determinar si la firme oposición del PP a esta propuesta ha tenido un impacto significativo en la sociedad catalana.

Todo esto ocurre en un momento crítico para el PP. La retirada de Sánchez, junto con las recientes elecciones en el País Vasco y las próximas elecciones europeas programadas para el 9 de junio, representan una prueba crucial para el PP. El partido espera mantener la tendencia positiva de crecimiento que ha estado experimentando desde que Feijóo asumió la presidencia.

Tras modestos avances en el País Vasco, las metas del PP en Cataluña son mucho más ambiciosas. Con solo tres escaños actualmente, el PP ve un gran potencial de crecimiento. El objetivo, según fuentes internas del partido, es convertirse en la «primera fuerza constitucionalista«, superando a partidos como Vox, que logró obtener 11 escaños en 2021, y al Partido de los Socialistas de Cataluña (PSC) que ha atraído gran parte del voto constitucionalista en los últimos años.

Feijóo ha estado muy involucrado en la precampaña catalana desde que Pere Aragonès convocó las elecciones. Durante una visita a Barcelona con motivo de la celebración de Sant Jordi, Feijóo criticó al PSC, argumentando que no puede ser considerado el voto útil contra el independentismo ya que asume la misma postura de soberanía y ruptura.

En las elecciones del 12 de mayo, Feijóo ve dos modelos en juego: el del PP, por un lado, y otro que considera disruptivo y que fractura la sociedad. Declaró en un evento en Barcelona que los socialistas no tienen un proyecto para Cataluña y que su único objetivo es mantener a Pedro Sánchez en el poder.

Alejandro Fernández, el candidato del PP a las elecciones catalanas, argumentó en el primer debate electoral de los candidatos que es necesario cerrar la peor etapa de Cataluña. En su opinión, esto significa que los protagonistas del ‘procés’ deben pasar a la oposición. Para lograr esto, el PSC tendría que deshacerse de su dependencia de ERC.

En Génova, la sede del PP, creen que el resultado del 12 de mayo es clave para impulsar a Feijóo al Palacio de la Moncloa. Para lograr esto, es de vital importancia que el PP gane fuerza en Cataluña y compense la ventaja que el PSC tiene sobre el PP en las elecciones generales.

El equipo de campaña del PP, liderado por Dolors Montserrat, está trabajando con la meta de obtener entre 12 y 15 escaños en las próximas elecciones. Un resultado así podría poner a Fernández en una posición decisiva para elegir al ‘president’ y dar al PP una posición privilegiada si los independentistas no logran sumar 68 diputados y el candidato del PSC, Salvador Illa, desea ser presidente sin contar con ERC.