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El entrenador sueco de fútbol Sven-Göran Eriksson ha fallecido este lunes a los 76 años de edad, víctima de una larga enfermedad que él había hecho pública. El mundo del fútbol está de luto tras perder a uno de los estrategas más influyentes y carismáticos de las últimas décadas.

Una carrera plagada de éxitos

Eriksson comenzó su carrera como jugador, aunque su verdadero éxito llegó cuando se pasó a los banquillos. Su primer gran logro como entrenador fue con el IFK Göteborg, club sueco con el que ganó la Copa de la UEFA en 1982, un hito que marcó el inicio de una carrera internacional prolífica.

Posteriormente, Eriksson continuó su carrera en clubes de renombre en Europa. En Portugal, dirigió al Benfica, llevándolo a varias conquistas en el campeonato portugués. En Italia, su nombre se asoció con el AS Roma y el SS Lazio, donde vivió algunos de sus años más fructíferos, ganando la Serie A y la Coppa Italia.

El paso por la Premier League

La Premier League también fue testigo del talento de Eriksson. En 2001, se convirtió en el técnico de la selección de Inglaterra, siendo el primer extranjero en ocupar ese cargo. Durante su mandato, llevó a Inglaterra a los Mundiales de 2002 y 2006, así como a la Eurocopa 2004. Aunque no logró títulos, su período al frente del equipo inglés dejó una marca indeleble.

Además de su papel en la selección inglesa, Eriksson también tuvo un breve período como entrenador del Manchester City, donde dejó una impresión positiva en los aficionados y jugadores.

Un hombre de mundo

Eriksson no solo se limitó a Europa. Su carrera lo llevó a rincones lejanos del planeta, dirigiendo en ligas de países como México, Tailandia y Filipinas. Su capacidad de adaptación y su vasta experiencia lo convirtieron en un técnico muy buscado en todas partes del mundo.

En México, tomó las riendas del Club América y también de la selección mexicana, aunque sus períodos allí fueron relativamente cortos. En Asia, dirigió al Guangzhou R&F y al Shenzhen FC en China, y se aventuró a entrenar a la selección de Filipinas, donde dejó una huella significativa.

Reconocimientos y legado

La noticia de su fallecimiento ha generado una ola de condolencias y homenajes en todo el mundo del fútbol. Numerosos clubes, jugadores y entrenadores han expresado su tristeza y han recordado sus contribuciones al deporte. Su legado va más allá de los trofeos y títulos; Eriksson será recordado como un innovador táctico y un mentor para muchos.

Entre los homenajes más destacados, la FIFA y la UEFA han emitido comunicados lamentando su pérdida y destacando sus logros. En Suecia, su país natal, el IFK Göteborg y la Federación Sueca de Fútbol han organizado actos conmemorativos en su honor.

Eriksson también fue un pionero en muchos aspectos del juego. Fue uno de los primeros en utilizar la tecnología para analizar partidos y mejorar el rendimiento de sus equipos. Su enfoque meticuloso y su dedicación al estudio del juego lo distinguieron de muchos de sus contemporáneos.

En resumen, la pérdida de Sven-Göran Eriksson marca el fin de una era en el fútbol. Con su partida, el deporte pierde a uno de sus grandes maestros, pero su legado perdurará en las tácticas y estrategias que dejó atrás, así como en los corazones de aquellos que tuvieron la fortuna de trabajar con él.