Bruselas toma una medida audaz contra los fabricantes de vehículos eléctricos chinos
En un movimiento que ha sorprendido y alarmado a algunos sectores, Bruselas ha anunciado su plan para imponer aranceles a los vehículos eléctricos chinos de hasta el 38,1%. Este plan, que parece desafiar las convenciones comerciales, surge de la creencia de que los fabricantes asiáticos están disfrutando de una ventaja desleal en el mercado. Este anuncio ha llegado a pesar de las advertencias del gobierno alemán, que ha expresado su preocupación de que tal medida pueda desencadenar una guerra comercial con Beijing. Según los informes de la Comisión Europea, estos aranceles provisionales sobre los vehículos importados entrarán en vigor a partir del 4 de julio.
La justificación de este paso audaz, según Bruselas, es que los fabricantes chinos de vehículos eléctricos están recibiendo subsidios que están socavando a sus rivales europeos. Han recibido el apoyo de España y Francia, ya que China exportó 10.000 millones de euros en coches eléctricos a la UE en 2023, lo que duplicó su cuota de mercado hasta el 8%. Sin embargo, Alemania, Suecia y Hungría han expresado su disconformidad con esta medida, temiendo posibles represalias chinas.
Bruselas busca una solución compatible con la OMC
Margaritis Schinas, vicepresidente del colegio de comisarios de la Comisión Europea, ha declarado que la investigación de Bruselas ha confirmado «la desventaja ilegal que perjudica al sector del coche eléctrico europeo». Ha indicado que la Comisión ha buscado una solución compatible con la Organización Mundial de Comercio (OMC), pero si no se produce, los aranceles se aplicarán a partir del mencionado 4 de julio.
Beijing, por otro lado, ha criticado la medida, calificándola de proteccionista, y ha amenazado con tomar represalias. Han iniciado esfuerzos para persuadir a las capitales europeas de oponerse a los aranceles. Sin embargo, China ya está aplicando un arancel del 15% a los vehículos eléctricos europeos. Los aranceles adicionales en Europa afectarán a los productores chinos, incluyendo a BYD y SAIC, así como a empresas como Tesla, que tienen fábricas en China.
Los aranceles propuestos también podrían afectar a los vehículos que algunos fabricantes europeos producen en China. Este sería el caso de Seat-Cupra, que está comenzando a fabricar el Cupra Tavascan en la planta de Hefei del Grupo Volkswagen.
Los fabricantes de automóviles de la UE temen las represalias de China
La Comisión espera que los vehículos eléctricos chinos tengan una cuota de mercado del 15% en la UE el próximo año. Han advertido que los precios de estos vehículos suelen ser un 20% más bajos que los de los modelos fabricados en la UE. Sin embargo, algunos fabricantes de automóviles de la UE han condenado el plan de la Unión, temiendo que China pueda responder de la misma manera o incluso bloquearlos de su mercado. Las marcas europeas representaron alrededor del 6% de las ventas de vehículos eléctricos en el país, en 2022. Alemania exportó 216.299 automóviles a China en 2023, una caída del 15% respecto al año anterior.
Los fabricantes chinos de automóviles más destacados han experimentado caídas en la bolsa a raíz de las noticias de los nuevos aranceles propuestos por la Comisión Europea. El mayor vendedor de eléctricos del mundo, BYD, cayó un 3,07%, con otras importantes empresas del sector como Li Auto, Geely y Nio también registrando bajadas. En los mercados de la China continental, FAW y Great Wall siguieron esta misma tendencia, mientras que otras como SAIC y Changan resistían.
