El Banco Central Europeo (BCE) anunció este jueves que mantendrá inalterado el precio del dinero, una decisión que llega en medio de una tendencia alcista sin precedentes en los tipos de interés, que han experimentado un aumento de 4,5 puntos porcentuales desde julio de 2022. Este incremento, el más rápido desde la fundación del BCE en 1999, ha llevado el tipo principal al 4,5%, su nivel más alto desde mayo de 2001.
Además, la facilidad de depósito, que es el interés con el que el BCE remunera el dinero que guarda a los bancos y el más relevante en el contexto actual, se ha mantenido en su máximo histórico del 4%. Este mantenimiento de las tasas de interés por parte del BCE viene a ser un alivio temporal para los hipotecados, que en muchos casos están experimentando dificultades para afrontar los pagos mensuales de su préstamo.
No obstante, existen alternativas que pueden ofrecer soluciones a aquellos hipotecados que, circunstancialmente, están lidiando con dificultades para hacer frente a los pagos mensuales de su préstamo. Una de estas soluciones es el Código de Buenas Prácticas (CBP), un recurso creado por el Banco de España para proteger a los hipotecados a lo largo de la duración de una hipoteca, tiempo durante el cual las circunstancias económicas de los mismos pueden cambiar sustancialmente.
El CBP contempla una serie de medidas que los bancos deberán ofrecer a los hipotecados en dificultades. Entre estas medidas se incluye la reestructuración de la deuda o la oferta al deudor de una quita de forma voluntaria. En caso de que el banco no presente ninguna de estas alternativas, el hipotecado tiene derecho a solicitar una dación en pago para resolver la deuda pendiente.
Para beneficiarse de estas medidas de alivio, el hipotecado debe cumplir ciertos requisitos. En primer lugar, debe verificar en la lista oficial en la web del Banco de España que la entidad financiera con la que tiene contratado su préstamo está adherida al código. Posteriormente, debe garantizar que la garantía del préstamo hipotecario sea la vivienda habitual del deudor, que el precio de la vivienda hipotecada sea menor de 300.000 euros y que no supere el denominado umbral de exclusión.
Es importante destacar que el Código de Buenas Prácticas se aplica a préstamos hipotecarios anteriores al 31 de diciembre de 2022 y puede solicitarse hasta el 31 de diciembre de 2024.
En este contexto, es importante que los hipotecados estén informados y comprendan completamente las opciones disponibles para ellos, incluyendo la aplicación del CBP. Con el tipo de interés en un nivel históricamente alto y la posibilidad de que continúe aumentando, es probable que más personas necesiten recurrir a estas medidas de alivio en el futuro. La educación financiera y el asesoramiento adecuado son esenciales para navegar en este entorno económico desafiante.
