El baloncesto es un deporte que ha capturado la imaginación de millones de personas en todo el mundo. Su popularidad ha crecido a tal punto que ha cruzado las fronteras y ha llegado a lugares tan lejanos como Badalona, una ciudad en España. Este es el lugar donde Jordi Fernández se enamoró de este deporte y donde comenzó su viaje hacia el estrellato.
“Badalona es probablemente una de las mejores ciudades para el baloncesto en Europa y en todo el mundo,” dice Fernández. Es un lugar donde la gente puede experimentar el baloncesto en la calle y donde los niños pueden soñar con convertirse en jugadores profesionales. Ahora, a los 41 años, Fernández se ha convertido en el embajador más brillante de su ciudad natal.
Después de pasar 15 años en Estados Unidos, Fernández ha sido fichado como entrenador jefe de los Brooklyn Nets, convirtiéndose en el primer español en llegar a tal altura en la NBA, la mejor liga del mundo. Antes que él, solo dos serbios habían representado a Europa al frente de un banquillo en la NBA.
En su presentación oficial como entrenador de los Brooklyn Nets, Fernández expresó su orgullo por representar al baloncesto español, catalán y de Badalona. “Es un honor representar al baloncesto español, catalán y de Badalona”, dijo Fernández.
El camino de Fernández a la cima de la NBA no ha sido fácil. Ha tenido que superar muchos obstáculos y enfrentarse a muchos desafíos. Pero su historia es un ejemplo de que siempre hay una oportunidad, un camino para cada uno. “No tiene que ser de una manera específica”, dice Fernández.
Con este nuevo reto, Fernández tiene grandes objetivos y metas para los Brooklyn Nets. “Ganar es extremadamente importante pero lo es también la forma en que queremos hacerlo”, dice Fernández. El equipo está lleno de jóvenes y talentosas promesas que están ansiosas por demostrar su valía en la cancha.
“Queremos un éxito sostenido, de largo plazo”, afirma Fernández. Una de sus prioridades es retener a Nic Claxton, un jugador clave en el equipo. Pero su primer objetivo es “intentar hacer una organización mejor para todo el mundo”.
Para Fernández, construir relaciones es extremadamente importante. Cree que la NBA “es negocio, pero también es comunidad”. Está convencido de que “el éxito individual siempre llega por un éxito colectivo”.
En su primera aparición pública como entrenador de los Nets, Fernández no olvidó agradecer a Sacramento y a Canadá, lugares donde ha dejado una huella imborrable. También mencionó a sus “padres baloncestísticos”, Mike Brown y Sergio Scariolo, quienes han jugado un papel fundamental en su carrera.
Ahora, Fernández está listo para comenzar un nuevo capítulo en su vida. Está emocionado por los desafíos que vienen y está decidido a llevar a los Brooklyn Nets a la cima de la NBA. Y sin importar lo que suceda, siempre recordará sus raíces y la ciudad que lo vio crecer: Badalona.

