Santiago Garcés posa para EL PERIÓDICO con una bufanda de aquel Barça-PSG de 2017.

En una charla amena, el fotógrafo Santiago Garcés (Ciudad de México, 1975) relata la historia detrás de la icónica fotografía de Leo Messi que captura la esencia del histórico triunfo 6-1 del Barcelona sobre el PSG en 2017. Aunque esta obra maestra de la fotografía deportiva adorna la portada de su sitio web, curiosamente no adorna las paredes de su casa.

Para Garcés, la foto es un recordatorio tangible de uno de los momentos más emocionantes de su carrera. A pesar de que no pudo ver el gol de Sergi Roberto con sus propios ojos, ya que estaba mirando a través del visor de su cámara, él recuerda vívidamente el estallido de júbilo que siguió. «Fue un estruendo brutal. Creo que hubo un pequeño temblor en el Camp Nou», dice.

La foto, capturada en medio de la emoción y el caos, representa el retrato de la remontada. Mientras el resto del equipo se apresuraba a celebrar con Roberto, Messi se separó del grupo. «¿Dónde fue? ¿Dónde está?», se preguntaron todos. Pero Garcés encontró a Messi, capturando una imagen que encapsula no solo la victoria, sino la carrera de la superestrella del fútbol. «El agente y el padre de Messi me dijeron: ‘Santi, has definido la carrera de Leo en una imagen'», recuerda.

La imagen, según Garcés, refleja la felicidad que Messi repartía y lo que representaba más allá de su contribución económica a su equipo. «En lo anímico, en lo emocional, en lo simbólico, en lo metafísico. En todo».

En medio de las críticas de que la foto estaba pactada con Messi, Garcés se defiende, sosteniendo que el momento capturado fue tan perfecto y potente que sería imposible replicarlo en un estudio. En la foto, Messi tiene «un punto de deidad», dice Garcés, como si el espectador no pudiera determinar si el futbolista está ascendiendo del césped o descendiendo del cielo.

Garcés, que disparó su cámara 50 veces durante la celebración, recuerda la efusividad del momento. «Estaba haciendo fotos y sentía como que flotaba», admite. El fotógrafo también recuerda el descontrol generalizado, con los guardias de seguridad superados y los fotógrafos desorientados por la abundancia de momentos dignos de ser fotografiados.

El fotógrafo sostiene que la noche del 6-1 al PSG fue la noche de mayor felicidad que ha vivido y vivirá jamás. “No creo que yo vuelva a estar en un estadio, en una discoteca o lo que sea en el que se pueda dar una situación como aquella, por la efusividad y la concentración en la celebración», agrega Garcés.

Garcés describió la noche como «espectacular» y llena de «una literatura increíble». Fue una de las mejores noches de su vida, marcada por «una gesta maravillosa», «un momento épico», «una euforia total» y «una locura absoluta». En su casa, en un pequeño municipio del Alt Empordà, conserva una bufanda del encuentro y un ramillete de césped como recuerdo de esa noche inolvidable.