El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es uno de los principales pilares que sustentan el sistema fiscal español. Con el reciente cierre del periodo de declaración el pasado 1 de julio, este impuesto ha movilizado a alrededor de 24 millones de declarantes, de los cuales más de 20 millones corresponden a declaraciones individuales y el resto, a conjuntas. Predominantemente, los sujetos de estas declaraciones son los asalariados, aunque también se contabilizan las rentas mobiliarias e inmobiliarias y las ganancias patrimoniales (plusvalías).
Un reciente informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha desvelado el importante papel que la inflación ha desempeñado en la recaudación del año pasado. El IRPF ha jugado un papel destacado gracias al incremento del tipo medio, impulsado por el alza en las retribuciones medias, lo que ha contribuido al crecimiento de los ingresos en un 19%. De hecho, en 2022, la subida del nivel general de precios fue responsable de 3,6 puntos del incremento total de la recaudación por impuestos, que fue de un 6,4%. Según Airef, esta tendencia se mantendrá en el futuro, aunque puede que con menor intensidad que en 2023.
Distribución Desigual de la Contribución por Territorios
El panorama cambia significativamente cuando se examina la contribución por territorios, que es desigual debido a la variada estructura económica y poblacional del país. Según el último informe de la Agencia Tributaria sobre el impuesto en 2022, Andalucía lidera el número de declaraciones con 4.092.833, lo que representa el 17,87% del total. Le siguen Catalunya con 3.993.108 declaraciones (17,44% del total), la Comunidad Valenciana con 2.585.372 (11,29% del total) y Galicia con 1.423.911 (6,22% del total).
Las posiciones cambian cuando se trata de la contribución media por contribuyente. Catalunya se alza como líder con 532 euros. Esta comunidad tiene uno de los tipos de impuesto más elevados, lo que afecta especialmente a las rentas anuales entre los 30.000 y los 45.000 euros. Le sigue la Comunidad de Madrid, con 373 euros de media, una de las regiones con los tipos más bajos. Posteriormente se encuentran la Comunidad Valenciana, con 267 euros; Galicia, con 97 euros; y Andalucía, con 75 euros.
Las regiones con contribución media más baja, e incluso con saldo negativo, son Castilla-La Mancha, con -123 euros; Canarias, con -107 euros; y Murcia, con -39 euros.
Otra variación en la clasificación se produce cuando se considera el número de contribuyentes que declaran más de 601.000 euros anuales. En este segmento se sitúa en primer lugar la Comunidad de Madrid, con un total de 6.573 contribuyentes con este nivel de renta. Le siguen Catalunya, con 3.365; la Comunidad Valenciana, con 1.251; Andalucía, con 1.230; y Galicia, con 579. En todas estas comunidades, el número de declarantes con ingresos superiores a 601.000 euros se mantuvo igual en 2021.
Finalmente, es importante mencionar que Baleares supera a Galicia en este apartado, con 587 contribuyentes que declaran más de 601.000 euros. Además, esta comunidad autónoma tiene la media por contribuyente más alta, con 1.043 euros. En conclusión, las cifras demuestran la relevancia del IRPF en el sistema fiscal español y la diversidad de su impacto en las diferentes comunidades autónomas.
