Muere el expresidente del Betis Ruiz Lopera en Sevilla, a los 79 años

La ciudad de Sevilla, capital de Andalucía, España, despertó el pasado 24 de marzo con la triste noticia de la muerte de uno de sus personajes más icónicos en el mundo futbolístico, Manuel Ruiz de Lopera. Figura emblemática del Real Betis Balompié, el club verdiblanco de la ciudad, desde los días en que era su presidente y consejero delegado.

Más conocido entre los béticos como Don Manué, Ruiz de Lopera era una figura amada y respetada por la afición, especialmente por su dedicación al club durante sus años al mando, entre 1992 y 2010. Fue durante esta etapa que pronunció una de sus frases más célebres, el 8 de mayo de 1994, tras un emocionante partido contra el Burgos en el que el Betis, triunfante, ascendió a la Primera División. «¡Estábamos en la UVI, nadie daba un duro por nosotros! ¡Yo os entrego a ustedes un Betis libre, limpio, en primera, de ustedes! ¡Viva el Betis!«, exclamó, dejando una huella imborrable en los corazones de los seguidores verdiblancos.

Pero su camino a la cima del Betis no fue fácil. Nacido en Sevilla el 13 de agosto de 1944, Ruiz de Lopera creció en el barrio de El Fontanal, una zona humilde de la ciudad. Se trata sin duda de un hombre hecho a sí mismo, que comenzó vendiendo electrodomésticos a plazos y supo aprovechar las oportunidades que le brindó la vida para crear un conglomerado de empresas inmobiliarias que le permitieron amasar una pequeña fortuna.

Su éxito en los negocios se debió en gran parte a su personalidad impulsiva y a su instinto para los negocios. Con esa misma personalidad, en 1992 se lanzó a la compra del club, convirtiéndose en el máximo accionista del Betis, a través de unas acciones tituladas a nombre de su empresa Farusa.

El legado que deja Ruiz de Lopera en el Betis es indiscutible. Bajo su mandato, el club logró ascender dos veces a la Primera División, ganó su segunda Copa del Rey en 2005 y se convirtió en el primer club andaluz en disputar la Champions League. Sin embargo, no todo fueron éxitos. Durante su presidencia, el club sufrió dos descensos y vivió momentos de tensión y conflicto, que culminaron con su salida en 2010.

Además de sus logros deportivos, la gestión de Ruiz de Lopera en el Betis estuvo marcada por diversas irregularidades. En 2010, con problemas con la justicia, vendió su paquete empresarial a Bitton Sport, la empresa dirigida por Luis Oliver, quien pasó a tener el control del Betis. En 2017, firmó un pacto con los actuales rectores del club para poner a disposición sus títulos en la atomización del club.

Don Manué, como así lo conocen los béticos, comenzó a lidiar con problemas de salud en 2017, cuando le extirparon 50 centímetros de intestino en una intervención quirúrgica. A principios de este enero, fue hospitalizado nuevamente debido a una infección intestinal, y tras luchar valientemente, finalmente sucumbió a la enfermedad el pasado 24 de marzo, a los 79 años, dejando un inmenso legado en el fútbol sevillano y español.