En un giro inesperado en la política de Medio Oriente, Luís Montenegro, el primer ministro de Portugal, ha bloqueado la intención de Pedro Sánchez, el presidente de España, de reconocer a Palestina como Estado. El contratiempo sucedió durante una conferencia de prensa conjunta en La Moncloa después de su primera entrevista bilateral. Respondiendo a las preguntas de la prensa portuguesa, Montenegro fue claro en su postura al decir: «No vamos tan lejos».
Presentando un frente unido en un clima de gran cordialidad durante la conferencia en el Salón Barceló de Moncloa, Montenegro sostuvo que cualquier consenso en torno al reconocimiento de Palestina como Estado necesita ser alcanzado multilateralmente a través de la Unión Europea (UE) y de la ONU.
El primer ministro portugués, que siguiendo la tradición ha realizado su primer viaje oficial a España, expresó que el primer paso debería ser reconocer la membresía de Palestina en la Asamblea General de las Naciones Unidas, un paso que considera «muy relevante». Sin embargo, se mostró reacio a apoyar la propuesta de Sánchez de ir un paso más allá y reconocer a Palestina como un Estado soberano.
Sánchez, por su parte, volvió a defender su postura, expresando su «ardiente defensa del reconocimiento del Estado palestino» como el objetivo principal de su gira europea antes del Consejo Europeo extraordinario que se celebra esta semana en Bruselas. Como parte de su gira, Sánchez ha visitado Varsovia, Oslo, Dublín y terminará su recorrido en Eslovenia. Hasta el momento, ha conseguido un comunicado conjunto firmado con el primer ministro de Noruega, Jonas Garh Store, que se declara «preparado» para reconocer a Palestina, pero sin ir más allá, al igual que Montenegro.
La postura de Sánchez ha causado un gran revuelo en Portugal, lo que se evidencia por las repetidas preguntas de los periodistas portugueses sobre si la embajada española se ubicaría en Jerusalén o en Ramala en caso de reconocimiento. Sánchez zanjó la cuestión diciendo: «No vamos a responder todas las preguntas antes incluso de realizar el reconocimiento».
A lo largo de la conferencia, ambos líderes mantuvieron la cordialidad, destacando los lazos históricos entre sus países y los desafíos conjuntos a largo plazo, como la organización del Mundial de Fútbol de 2030 en colaboración con Marruecos. Sin embargo, las diferencias en sus posturas sobre Palestina quedaron en evidencia. Mientras que Sánchez argumentó que reconocer a Palestina y a Israel como estados mutuamente reconocidos sentará las bases para una coexistencia pacífica, Montenegro abogó por un «alto el fuego» y la implicación de organismos internacionales en la resolución del conflicto.
En medio de todo esto, el ataque de Irán contra Israel ocurrido durante el fin de semana no pasó desapercibido durante la conferencia de prensa conjunta. Sánchez pidió «contención», afirmando que «nadie quiere una escalada bélica». Rechazó la idea de que este nuevo giro de los acontecimientos en Oriente Próximo podría afectar su gira para convencer a otros países del reconocimiento inmediato de Palestina. Montenegro, aunque también aboga por vías legales y diplomáticas para resolver el conflicto, no respaldó la iniciativa del Gobierno español.
Este incidente marca uno de los muchos giros y vueltas en la política de Medio Oriente, donde el reconocimiento de Palestina como Estado sigue siendo un tema de intenso debate y división. Con cada país tomando su propia postura, la resolución de este asunto parece aún lejana.
