El presidente de Anfac dimite «ante la inacción del gobierno» a favor del coche eléctrico

El presidente ejecutivo de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), Wayne Griffiths, ha presentado su renuncia irrevocable durante la Junta Directiva y Asamblea General celebrada en la sede de la asociación. Griffiths, que también es el presidente ejecutivo de Seat y Cupra, ha tomado esta decisión tras varios meses de desacuerdo con la política del gobierno en relación con los incentivos para la compra de coches eléctricos.

Griffiths ha sido muy crítico con las políticas del gobierno español en relación al desarrollo de la infraestructura de recarga de coches eléctricos y a la falta de un plan de incentivos fiscales que facilite la compra de vehículos electrificados. A pesar de que el gobierno ha expresado su «voluntad política» de continuar con los planes de ayuda a la compra de vehículos eléctricos, Griffiths ha señalado que estas medidas aún no se han implementado.

Impulso a la electromovilidad

Durante su intervención en la Junta Directiva y Asamblea General de Anfac, Griffiths destacó el trabajo realizado con la puesta en marcha y resolución de las diferentes convocatorias del PERTE VEC. «En este tiempo, nuestro país ha sentado las bases de la industria del automóvil del futuro. Con el apoyo del Gobierno y de los gobiernos autonómicos, pudimos arrancar la primera fase de la transformación», declaró.

Sin embargo, lamentó la falta de medidas para impulsar el mercado de vehículos electrificados en España, tal y como se planteaba en la Hoja de Ruta 2023-2025 presentada por Anfac. Además, criticó la inacción del gobierno en cuanto a la continuidad del Plan MOVES III que finaliza el próximo 31 de julio, y el fin del MITMA Moves de apoyo a la compra de vehículos industriales y autobuses de bajas y cero emisiones.

Fue nombrado presidente de Anfac en enero de 2022 y desde entonces ha abogado por un pleno compromiso desde el Gobierno para impulsar la infraestructura de recarga y revisar el Plan MOVES. «Estas medidas no han llegado. Y por eso estoy decepcionado, porque ahora toca acelerar, no frenar», ha declarado Griffiths.

El presidente de Anfac ha insistido en la necesidad de la colaboración público-privada para convertir a España en un hub de la movilidad eléctrica en Europa. «Nada importante se consigue sin alianzas estratégicas y sin colaboración. Desde hace tiempo, el compromiso de los representantes políticos no está a la altura de lo que merece nuestro país, el segundo fabricante de coches en Europa y el octavo en el mundo», señaló.

Además, Griffiths ha señalado la actual situación del mercado de turismos electrificados en España que se ha estancado en una cuota del 10% sobre el total hasta mayo de este año. «España no está progresando a la velocidad que tendría que hacerlo. El objetivo de que España esté por encima del 25% de cuota de vehículos electrificados está más lejos ahora que hace un año. En lugar de ir hacia adelante, vamos hacia atrás», lamentó.

El futuro de la industria automotriz

Durante su presidencia, Griffiths ha agradecido el apoyo de la Junta Directiva y Asamblea General y ha destacado la colaboración plena de todo el sector de la automoción en el avance de esta transformación. «Quiero destacar el trabajo realizado por Sernauto y por su presidente, Francisco J. Riberas. Juntos, hemos conseguido un sector más fuerte y sólido, gracias también a Faconauto y su presidenta, Marta Blázquez», declaró.

Griffiths mantendrá su cargo como presidente de Anfac hasta que la Junta Directiva y Asamblea General de la asociación designen a su sucesor. «Seguiré defendiendo los intereses de la industria española del automóvil en España y fuera de España. Pero, sin apoyos, sin medidas concretas y sin un compromiso real por parte de los representantes políticos, como presidente de Anfac, ya no puedo aportar más», concluyó.

Desde su nombramiento como presidente de Anfac, Griffiths ha afrontado retos como la necesidad de salir de la pandemia, la consolidación de la recuperación del sector y, por encima de todo, la transformación de la industria del automóvil hacia la electrificación y la movilidad cero emisiones, imprescindible para atraer nuevas inversiones industriales de futuro.