El precio del petróleo ha registrado un notable aumento, alcanzando los 85 dólares, su valor más alto desde noviembre del año pasado. Este incremento se produjo después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) pronosticara un «ligero déficit» en el mercado tras haber revisado al alza su previsión de consumo mundial. En particular, el barril de petróleo de calidad Brent, que sirve como referencia para Europa, cotiza a su valor más alto desde el pasado 7 de noviembre y ha experimentado una revalorización del 10% en lo que va de 2024.
Por otro lado, el barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI), que es la referencia para Estados Unidos, subió hasta los 80,50 dólares. Este incremento, el máximo registrado en una semana, acumula un aumento del 12% en el precio del WTI.
La subida del precio del crudo se produjo este miércoles tras darse a conocer las nuevas estimaciones de la AIE. En su boletín petrolero del mes de marzo, la agencia revisó al alza su estimación de consumo mundial de crudo en 110.000 barriles diarios hasta los 1,3 millones de barriles al día (mb/d) estimado para 2023. La mayor demanda de combustible marítimo, debida al alargamiento de las rutas marítimas alrededor del Cabo de Buena Esperanza a causa de las interrupciones comerciales por los ataques a navíos en el mar Rojo, es uno de los factores que ha contribuido a este aumento.
No obstante, la AIE enfatiza que el consumo de petróleo «vuelve a su tendencia histórica» como resultado del impacto de la desaceleración del crecimiento económico. La agencia sostiene que «una perspectiva económica más débil modera aún más el uso de petróleo, al igual que las mejoras en la eficiencia y el aumento de las ventas de vehículos eléctricos». Además, la AIE espera que el crecimiento del consumo siga estando fuertemente sesgado hacia los países no pertenecientes a la OCDE, incluso cuando el dominio de China se desvanezca gradualmente.
En cuanto al crecimiento de la oferta de petróleo, la agencia pronostica que el suministro global en 2024 aumentará en 800.000 barriles diarios, hasta 102,9 mb/d. Este pronóstico incluye un ajuste a la baja de la producción de la OPEP+. «Sobre esa base, nuestro balance para el año pasa de un superávit a un ligero déficit», concluye la agencia.
Este pronóstico se basa en la alta probabilidad de que la OPEP+ mantenga los recortes voluntarios durante todo el año. A finales de noviembre, Arabia Saudí, Rusia y otros miembros de la organización, responsables del bombeo de más del 40% de la oferta mundial, acordaron recortar un millón de barriles por día para inicios del 2024. Este acuerdo ha tenido un impacto significativo en el mercado del petróleo y ha contribuido a la reciente subida de los precios.
