Alerta sobre el Aumento de Delitos de Intrusismo Profesional en el Ámbito Sanitario
El Col.legi Oficial de Metges de Barcelona (COMB) ha expresado su inquietud este jueves por el notable incremento, en los últimos cuatro años, de los delitos de intrusismo profesional en el sector de la salud. Entre los años 2020 y 2024, el COMB ha intervenido en 17 procedimientos penales por delitos de esta índole, en contraste con solo uno entre 2015 y 2020. «No es motivo de alarma, pero sí un motivo de preocupación«, ha declarado el presidente del COMB, Jaume Padrós. ¿Por qué ha sucedido este cambio de tendencia en los últimos años?
Aunque no se ha realizado un análisis en profundidad, Padrós ha ofrecido su punto de vista. «Por un lado, la oferta y el dinamismo de la actividad asistencial pública y privada en Catalunya es alta. Por otro, el problema más importante que tenemos en el sistema sanitario, además de la infrafinanciación crónica, es la falta de médicos y enfermeras. Es plausible que haya gente que vea esto como una oportunidad para aprovecharse, ya que el intrusismo ha existido siempre», ha opinado el presidente del COMB, donde están colegiados unos 40.000 médicos.
Las Penas Actuales no Son Suficientes
Las penas por este tipo de delitos, según Padrós, son insuficientes: entre seis y 12 meses además de una multa. «Sale muy barato», ha evaluado, por lo que ha solicitado un «cambio de tipificación de la pena«. «La pena no es lo suficientemente severa como para que no sea rentable reincidir en la práctica del del intrusismo. No solo es una amenaza gremial, sino para los ciudadanos«, ha señalado. Además, se trata de un delito extendido no solo por toda Catalunya, sino por toda España, aunque solo el colegio de médicos de Barcelona ha realizado un análisis más exhaustivo del incremento de los últimos años.
El secretario del COMB, Gustavo Tolchinsky, ha explicado que el auge del intrusismo médico de los últimos años es lo que ha impulsado la nueva campaña del COMB, que advierte sobre este fenómeno y recuerda que todos los colegios de médicos disponen de registros públicos en los que se puede consultar si un médico está colegiado y en ejercicio. El acceso a estos registros es un «derecho» de los ciudadanos y los centros tienen la «obligación» de verificar la colegiación de sus profesionales periódicamente.
«En los últimos cinco años hemos tenido muchos más casos de intrusismo laboral que en los años previos», ha revelado Tolchinksy. Los intrusos suelen tener dos tipos de perfiles: el médico que abre una consulta privada, en un entorno en el que no está en contacto con otras personas y cuya actividad pasaba inadvertida, y aquellos que intentan «engañar» al sistema y «suplantar» la identidad del médico, utilizando su número de colegiado. En este último caso, suelen ser los centros sanitarios los que alertan de la situación.
En los últimos años, ha habido en Catalunya algunos casos mediáticos. Uno de ellos fue el de la falsa doctora del hospital de Berga, investigada por atender durante años a pacientes de varios centros de Catalunya fingiendo ser médico o enfermera sin ser ninguna de las dos cosas. El pasado 28 de febrero en un juzgado de Berga se alcanzó una sentencia de conformidad que la condena a 32 meses de cárcel. El COMB pide que, en casos como este, se le prohiba ser contratada en todos los centros sanitarios de Europa en los próximos cinco años.
Otros casos incluyen a una médica que trabajó en una residencia utilizando credenciales falsas y a una persona que se hizo pasar por un profesional de la salud mental e incluso hacía diagnósticos y orientaciones terapéuticas, así como prescripciones de fármacos y psicofármacos. «Hay un registro público [de médicos colegiados] en todas las provincias y esta es la única garantía de saber que este médico está colegiado y tiene el título y la orientación», ha insistido la vicesecretaria del COMB, Sònia Miravet.
Es crucial preguntarse: ¿Cómo pueden los ciudadanos protegerse del intrusismo en el sector sanitario y qué medidas se están tomando para prevenir estos delitos?
