La creciente litigiosidad abruma a los órganos judiciales de Córdoba

Los órganos judiciales cordobeses se encuentran en una constante «batalla» para reducir su colapso endémico, una lucha que no sólo se enfrenta a los efectos persistentes de la pandemia de Covid y a las recientes huelgas de diversos operadores jurídicos. Un desafío significativo en esta contienda es el incremento de la litigiosidad que, a pesar de retroceder en algunas jurisdicciones, sigue aumentando en otras, manteniendo un incremento global en la cantidad de asuntos que enfrentan los distintos órganos judiciales.

Los últimos datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ilustran esta tendencia. Al finalizar el primer trimestre del año, el número de litigios que llegaron a los jueces cordobeses ascendió a 26.710, un 5,3% más que en el mismo período del año anterior, cuando fueron 25.350.

Aunque el porcentaje global no ha aumentado dramáticamente, es suficiente para seguir acumulando causas en trámite, dada la incapacidad de los operadores jurídicos de hacer frente a la creciente cantidad de asuntos pendientes. De hecho, al final del primer trimestre de 2024, había 53.626 expedientes sin resolver, un 2% más que en el trimestre anterior y un 15,4% más que en el mismo período de 2023.

La litigiosidad en los ámbitos Civil y Social

En cuanto a la litigiosidad, las jurisdicciones que impulsan este aumento son las áreas de Civil y Social. Los 36 órganos que conforman la primera jurisdicción ingresaron entre enero y marzo 10.900 asuntos (1.271 más que en el primer trimestre de 2023). Por su parte, los cinco juzgados de lo Social recibieron 1.446, frente a los 1.170 de hace un año, lo que representa un incremento del 23,5%. En este caso, las demandas por despido crecieron respecto al año pasado: 387 frente a 326.

El incremento de la litigiosidad en el ámbito de lo Social, según los operadores jurídicos consultados, puede ser atribuido a los efectos de la reforma laboral. Antes del cambio de la norma, la finalización de los contratos temporales o la no renovación se utilizaba para reducir la plantilla; ahora, se recurre más frecuentemente al despido (debido al fortalecimiento de la contratación indefinida), lo que genera más demandas por el fin de la relación laboral.

Por otra parte, las jurisdicciones de Penal y Contencioso-Administrativo han experimentado una reducción de asuntos ingresados. La primera recibió 70 causas menos y la segunda, 117 menos, según los datos del CGPJ.

Con este panorama, los juzgados de lo Civil llevan la peor parte al ser los que acumulan un mayor número de causas en trámite: 32.316 (un 14,6% más que el año pasado). Es notable el crecimiento en el número de expedientes pendientes de resolución en el ámbito Penal: han aumentado un 18,8% en marzo de este año, con 14.082 asuntos en trámite.

El CGPJ también analizó la evolución de los juzgados de lo Social, cuyos casos pendientes siguen aumentando, con un aumento interanual de causas pendientes del 14,7%, al pasar de 6.076 a 6.974 al final del primer trimestre de 2024. Cabe destacar que durante el año pasado, más de la mitad de los juicios previstos en la jurisdicción social (despidos, contratos, ERE…) se suspendieron en Córdoba debido a las huelgas de los operadores jurídicos.

Los juzgados de lo Contencioso-Administrativo son los únicos que han mejorado sus cifras de asuntos pendientes: han disminuido un 20,5%, con 367 frente a los 452 causas sin resolver en marzo de 2023. Estos órganos se encargan de resolver disputas legales entre los ciudadanos y la administración pública. Estas disputas pueden surgir en una amplia gama de asuntos, incluyendo recursos contra actos administrativos, concursos y licitaciones públicas o asuntos urbanísticos y medioambientales, entre otros.

Tasas de congestión y pendencia

El CGPJ también evaluó las tasas de congestión, pendencia y resolución, que han mejorado ligeramente. En cuanto a la primera, que mide cuántos asuntos se resuelven a lo largo del año en relación con la carga total de trabajo, ha pasado de 3,05 a 3,01 en el primer trimestre de este año. También ha disminuido ligeramente la pendencia, otro de los factores clave para evaluar el rendimiento de los juzgados: ha pasado de 2,08 a 2,04. Este indicador compara los asuntos resueltos durante un año con los que quedaron pendientes. En cuanto a la resolución (cociente entre los asuntos resueltos y los ingresados), ha subido de 0,88 a 0,99 puntos. Esto significa que, a pesar de la mejora, se está resolviendo menos de lo que ingresa.

Las peores tasas de pendencia y congestión corresponden al Juzgado de lo Mercantil, con tasas de 6,69 y 5,67, respectivamente: al cierre del primer trimestre del año, acumulaba 925 asuntos en trámite.