El Gobierno español espera aprobar una ley de paneles solares flotantes antes del verano
El Gobierno de España planea implementar una nueva ley que permitirá otorgar concesiones públicas para la instalación de paneles solares flotantes en embalses del país. La vicepresidenta tercera del Gobierno, Teresa Ribera, anunció esta nueva iniciativa durante una sesión de control al Gobierno en el Senado, en respuesta al senador del PNV, Igotz López Torre. Según Ribera, esta ley se aprobará «antes de la pausa vacacional de verano», que tendrá lugar en agosto.
El Ministerio para la Transición Ecológica publicó el proyecto de este real decreto-ley en octubre de 2022 y fue aprobado por el Consejo Nacional de Aguas. Sin embargo, su implementación se retrasó debido a «algunas sugerencias de compleja gestión» planteadas por el Consejo de Estado, presidido por Carmen Calvo. Este organismo propuso la creación de una «ventanilla única» para la tramitación de estos expedientes.
El Gobierno había planeado dos vías para realizar el procedimiento, una en el ámbito eléctrico y otra en el ámbito del dominio público hidráulico. Ribera explicó que «la competencia en materia de energía depende de la potencia de la instalación». En este sentido, las instalaciones de energía de menos de 50 megavatios (MW) son tramitadas por las comunidades autónomas, mientras que aquellas con más de 50 MW son competencia del Gobierno central.
Propuesta de instalación de paneles solares flotantes
La propuesta del Gobierno consiste en permitir la instalación de paneles solares flotantes en un total de 106 embalses en régimen de concesión pública de carácter temporal, con un plazo máximo de 25 años incluyendo las prórrogas. El porcentaje de superficie total cubierta por los paneles en cada embalse está limitado, y varía en función de si el embalse es mesotrófico (5%), eutrófico (15%) o hipereutrófico (20%). En todos los casos, no se permitirán más de tres plantas de generación.
Estos paneles solares flotantes se pueden utilizar para aumentar la producción de las instalaciones hidráulicas y optimizar las infraestructuras de evacuación ya existentes. Además, pueden ayudar a gestionar los períodos de baja disponibilidad de agua. En comparación con los paneles instalados en tierra, los flotantes tienen ciertas ventajas, como un mejor rendimiento energético gracias a los efectos de enfriamiento del agua y la disminución presencia de polvo, entre otros aspectos.
Además, la energía solar flotante puede reducir la evaporación, ya que los paneles solares proporcionan sombra y limitan el efecto de la evaporación. La sombra proporcionada por estos solares flotantes también ayuda a reducir la presencia de floraciones de algas en cuerpos de agua dulce.
Posibles impactos de la energía solar flotante
A pesar de los beneficios potenciales, el Gobierno también advierte que la energía solar flotante es un concepto «reciente y aún poco explorado». No existen estudios sistemáticos sobre los posibles impactos causados por dichas instalaciones, en especial, con referencia a la influencia sobre el potencial ecológico de la masa receptora. Por ello, Ribera subrayó la necesidad de tomar con mucha cautela la puesta en marcha de estas instalaciones, plantear los posibles impactos que pueden generar, y estudiar los requisitos que se puedan exigir, incluyendo, en su caso, determinados aspectos que pertenecen a la evaluación de impacto ambiental, de conformidad con la normativa aplicable.
