Mohammed Barakat.

Mohammed Barakat, un icónico futbolista palestino, falleció en un trágico incidente de un ataque aéreo por parte del ejército israelí. La noticia fue confirmada por el canal de noticias árabe, Al Jazeera. El acontecimiento tuvo lugar en su hogar en Jan Yunis, ubicado en la región de Gaza.

Barakat, de 39 años, era un reconocido delantero que jugó en el equipo Ahly de Gaza. Se distinguió en el mundo del fútbol por ser el primer futbolista gazatí en alcanzar la impresionante hazaña de cien goles. En toda su carrera, logró anotar 114 veces, dejando su huella en la historia del fútbol de su país.

No sólo se limitó a jugar en su país natal, sino que también tuvo la oportunidad de jugar en clubes de Cisjordania, Arabia Saudí y Jordania. Uno de los clubes en los que jugó fue el Al-Wehdat de Jordania.

El fatal incidente tuvo lugar durante la madrugada del lunes, primer día de ayuno durante el mes sagrado islámico del Ramadán. La casa de la familia Barakat fue alcanzada por bombas israelíes.

El último gol de Barakat fue durante un partido contra el Shujayea Club en el estadio Yarmouk de la ciudad de Gaza. Este partido, que tuvo lugar el 18 de agosto, terminó en empate 1-1 durante la segunda jornada de la Premier League palestina.

La muerte de Barakat fue un duro golpe para el fútbol palestino. Khalid Abu-Habel, futbolista del club local, calificó la pérdida como una “gran pérdida para el fútbol palestino”.

Abu-Habel, quien jugó contra Barakat, lo recordó como un jugador rápido e inteligente, un máximo goleador. Fuera del campo, señaló que era amable y amigable, un querido amigo de todos.

Además de ser futbolista, Abu-Habel es médico y trabaja en el Hospital de los Mártires de Al-Aqsa. Expresó su angustia por la pérdida, señalando que la comunidad futbolística de Gaza ha “perdido mucho” durante la guerra en curso.

“¿Cuántos deberíamos perder más? La comunidad deportiva en Gaza simplemente está colapsando. El deporte en Gaza ha perdido mucho durante la guerra”, expresó Abu-Habel.

El fallecimiento de Mohammed Barakat es un golpe devastador para la comunidad deportiva de Gaza y para el fútbol palestino en general. Su legado, sin embargo, perdurará en la historia del deporte de su país y en los corazones de quienes lo conocieron y admiraron.