Valldemossa: Un Encanto Mediterráneo y Literario en el Corazón de Mallorca
En medio de Mallorca, se encuentra un pueblo cuyo encanto es incuestionable. Ya sea por sus impresionantes vistas, sus retorcidos troncos de olivos, el empedrado de sus calles, o el envolvente olor de las macetas de éstas, Valldemossa se presenta como un lugar especial para todos los visitantes.
Este enclave, con apenas 2,000 habitantes, es un sitio que la mayoría de los turistas consideran una visita obligada en cualquier época del año. Incluso, las guías modernas lo señalan como uno de los lugares más instagrameables del Mediterráneo.
Pero esta popularidad no es nada nueva. De hecho, hace dos siglos, el escritor, jurista y político español Jovellanos ya había dado a conocer este destino idílico, escondido entre las montañas de la isla. Jovellanos, autor de ‘El delincuente honrado’, se convertiría en el primer influencer literario del Vall de Muza, como se conocía a Valldemossa en tiempos del Califato de Córdoba.
La escritora mallorquina Carmen Riera afirma que «son los textos de Jovellanos los que ponen por primera vez a Valldemossa en el mapa literario y artístico». En su discurso de entrada a la Real Academia Española de la Lengua, en 2013, dedicó un capítulo entero a este pueblo, un honor que pocos lugares pueden presumir.
Valldemossa: Un Paseo por la Historia y la Cultura
El recorrido por Valldemossa comienza en el Monasterio de la Cartuja, un complejo monumental que antes era un palacio y que es visita obligada para los visitantes. En este lugar, Jovellanos disfrutó de los frescos de la iglesia, pintados por el cartujo Miguel Bayeu, cuñado de Goya.
El monasterio también jugó un papel importante en la vida del compositor polaco Frédéric Chopin y la escritora francesa George Sand. Ambos se alojaron en La Cartuja, convirtiéndose en parte de la fama de Valldemossa. En la actualidad, se pueden visitar la celda que ocuparon y el piano Pleyel de Chopin, que hizo traer a la isla.
Chopin describió a Valldemossa como «el más hermoso lugar del mundo» en una carta a sus amigos, y George Sand dejó su testimonio en su libro ‘Un invierno en Mallorca’. En él, expresa su amor por el lugar: «Esta es una de las vistas que colman, porque nada dejan que desear, nada que imaginar. Todo lo que el poeta y el pintor puedan soñar, la naturaleza lo ha creado en este sitio».
El escritor José Martínez Ruiz, Azorín, también quedó fascinado por Valldemossa, especialmente por sus olivos. Así lo expresó en un artículo para ABC: «No es posible imaginarse nada más extraño, más fantástico, más de pesadilla que estos troncos, son troncos violentamente retorcidos, atormentados…».
Además, Valldemossa también capturó la atención de Rubén Darío, Miguel de Unamuno y Jorge Luis Borges. Este último se refirió a Mallorca como un «lugar parecido a la felicidad».
Recientemente, National Geographic ha reconocido a Valldemossa como uno de los pueblos más bonitos del mundo en 2024. Sin embargo, la rica historia literaria del lugar no se ha agotado. Este mes de junio, el escritor mallorquín José Carlos Llop publicará un libro sobre el enclave titulado ‘Si una mañana de verano, un viajero’ (Alfaguara).
Valldemossa, con su rica historia y su encanto literario, continúa siendo un tesoro por descubrir. Ya sea a pie, en bicicleta o en coche, cada visitante puede experimentar la magia de este lugar único en el corazón de Mallorca.
