En el año 2023, el sistema eléctrico de España experimentó un déficit de 2.212 millones de euros. Este déficit fue resultado directo de una medida estratégica tomada por el Gobierno: la reducción de impuestos con el fin de aligerar el impacto de los precios de la energía para los consumidores.
A pesar de esta reducción, el saldo negativo fue equilibrado por el superávit histórico del año anterior, que ascendió a la suma de 6.190 millones de euros. De esta manera, las cuentas eléctricas reflejaron finalmente un superávit de 3.200 millones de euros. Estos datos fueron publicados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
En el año 2023, los costes del sistema eléctrico se ubicaron en 14.266 millones de euros, lo que representa un 2,75% menos de lo previsto. Por otro lado, los ingresos ascendieron a 12.054 millones de euros, siendo casi un 20% inferiores a las estimaciones iniciales.
La mayor parte de los ingresos se obtienen a través de los peajes y cargos incluidos en la factura eléctrica de todos los consumidores. Los peajes se destinan a cubrir las redes y los costos de distribución eléctrica, cuyo precio es establecido por la CNMC. Los cargos, en cambio, se orientan a financiar las primas a las renovables (RECORE), la deuda acumulada de los déficits pasados o el coste extra de la generación extrapeninsular. Todo esto es responsabilidad del Ministerio para la Transición Ecológica.
El año pasado, la recaudación a través de peajes y cargos ascendió a 9.948 millones de euros, un 5% más de lo estimado. Sin embargo, la prórroga de la suspensión del impuesto sobre la producción eléctrica, que se aplica a las compañías de energía y se traspasa a los consumidores a través de la factura de la luz, generó un desfase en los ingresos.
Este gravamen fue suspendido temporalmente por el Gobierno en junio de 2021, durante la crisis energética, y se mantuvo así hasta finales de ese año. En 2022, el Gobierno previó una inyección de más de 3.200 millones de euros en el sistema eléctrico para compensar la pérdida de ingresos. Sin embargo, este año no se produjo esta inyección.
Por otro lado, los ingresos del sistema por el recorte del Gobierno sobre los beneficios extraordinarios de las centrales nucleares e hidráulicas fueron casi un 70% superiores a las expectativas, sumando un total de 560 millones de euros.
Finalmente, la diferencia entre costes e ingresos resultó en un desjuste negativo del ejercicio de 2.212 millones de euros. Pero el saldo positivo del año anterior, el cual ascendió a 6.190 millones, se incorpora al ejercicio de 2023 después de descontar 453 millones para financiar los cargos del sistema de este año 2024 y 353 millones correspondientes a ingresos generados por la venta de electricidad entre España y Francia. De este modo, el sistema eléctrico pasó de un desajuste negativo a uno positivo de 3.298 millones de euros.
