En su última sesión, la Comisión Provincial de Patrimonio ha abordado doce expedientes significativos para la conservación del patrimonio cultural y artístico de Sevilla. Diez de estos expedientes están directamente relacionados con la ciudad de Sevilla, mientras que los dos restantes se refieren a los pueblos de Marchena y Morón de la Frontera.
Uno de los casos más destacados es el del Crucero de San Lázaro en la Plaza de Santa Marta, que ha sufrido daños de gravedad por actos vandálicos, además del desgaste natural por el paso del tiempo. Este crucero, que data de 1564 y fue diseñado por Hernán Ruiz II y Diego Alcaráz, es una mezcla de mármol, piedra arenisca y ladrillo. Su estado de conservación se ve afectado por factores ambientales, antropogénicos y biológicos, que han alterado y degradado sus propiedades.
La propuesta de intervención aprobada para su restauración se basa en un análisis detallado de las causas de su deterioro y la identificación de sus patologías. Esta intervención aportará nuevos datos y requerirá estudios científico-técnicos para su correcta comprensión. Sin embargo, los resultados de estos estudios podrían modificar algunos aspectos de la propuesta de intervención, que se rige por las leyes de Patrimonio Histórico y las recomendaciones internacionalmente aceptadas del corpus de las Cartas de Restauración.
Además, la Comisión ha autorizado cuatro intervenciones de restauración y mantenimiento en la Catedral Metropolitana de Sevilla. Estas intervenciones incluyen la restauración del cuadro de Santa María Magdalena, el Simpecado del Nazareno, el retablo del Niño Mudo y la escultura de San Fernando, obra de Pedro Roldán.
El cuadro de Santa María Magdalena, atribuido a Cornelis de Beer y datado entre 1630 y 1640, requiere intervenciones para su puesta en valor. La restauración del cuadro implicará la fijación y limpieza del soporte y de la capa pictórica, así como la reintegración cromática mediante técnicas pictóricas reversibles.
Por otro lado, el Simpecado del Nazareno, de autoría desconocida y datado en el siglo XVII, ha sufrido alteraciones debido a la manipulación reiterada, una mala praxis en su almacenamiento y las condiciones medioambientales del almacén. Su restauración implicará la limpieza mecánica y fisicoquímica, la eliminación de depósitos de cera, la fijación y consolidación de los tejidos de seda o algodón para los soportes locales, y la reconstrucción de las partes faltantes de la obra.
En cuanto al retablo del Niño Mudo, una obra barroca de autor desconocido fechada en 1733, también será restaurado. Se encuentra en un estado de conservación deficiente, con desajustes y grietas en la madera de pino. La intervención se centrará en la fijación de los soportes, la limpieza en profundidad y la reposición de las partes perdidas de la obra.
Por último, la Comisión ha aprobado la propuesta de intervención de la escultura de San Fernando de Pedro Roldán, realizada por el servicio de restauración del Museo del Prado. Esta intervención es un paso previo a la participación de la escultura en la futura exposición titulada «Darse la Mano», que se celebrará en el Museo entre el 19 de noviembre de 2024 y el 2 de marzo de 2025.
Además de estos proyectos, la Comisión ha tomado conocimiento favorable del informe final del reformado de ejecución del proyecto de la 2ª fase de las obras de restauración de la Iglesia del Convento de la Madre de Dios. Este informe refleja la necesidad de presentar un informe final de las actuaciones llevadas a cabo en el desarrollo de las obras, así como la justificación de los tratamientos y soluciones adoptados en cada caso, siempre cumpliendo los objetivos del proyecto autorizado.
