En un análisis reciente de Caixabank Research, se descubrió que los hogares españoles experimentaron una reducción significativa en sus facturas de luz y gas durante el año 2023. Las cifras indicaron que las facturas promedio descendieron no solo respecto a 2022 -un año marcado por la guerra en Ucrania y la crisis energética- sino también en comparación con 2019, antes de la pandemia.
La factura promedio de luz y gas para el año 2023 fue de 108 euros, una disminución significativa en comparación con los 138 euros de 2022 y también inferior a los 115 euros que las familias pagaron en promedio cada mes de 2019. Los recibos mensuales de luz y gas durante 2023 fueron 30 euros más baratos que los de 2022, y el gasto mensual promedio en luz y gas de los hogares en 2023 (108 euros) se situó el 6% por debajo de la media previa a la pandemia (siete euros menos, de media).
Esta disminución se atribuyó en gran medida a la corrección de los precios energéticos durante 2023. Según datos de Eurostat correspondientes a la primera mitad de 2023, los hogares españoles pagaron el precio del kilovatio-hora más barato de los últimos trece años. El precio final (impuestos incluidos) al que pagaron los hogares españoles la electricidad entre enero y julio de este año fue un 76% inferior al precio promedio del año anterior, el más alto del histórico debido a la crisis derivada de la guerra de Ucrania, y un 24,4% más barato que el del año 2020, cuando la pandemia del coronavirus hundió la demanda.
Además de la moderación de los precios de la energía, el análisis de Caixabank Research también concluyó que la reducción de las facturas de luz y gas de las familias desde 2019 se debió a un menor consumo de energía. En el estudio titulado ‘El gasto en recibos de los hogares españoles en 2023, un respiro tras un 2022 de infarto’, los economistas Zoel Martín y Josep Mestres señalan que «Como las variaciones de precios del gas y de la electricidad entre 2019 y 2023 han sido menores, estas reducciones [del recibo medio] reflejan fundamentalmente el esfuerzo de las familias por reducir su consumo de energía».
El análisis de Caixabank Research también examinó la evolución del gasto total de los hogares en los servicios básicos de agua, luz, gas y teléfono desde 2019. En general, las restricciones derivadas del Covid-19 impactaron en el consumo de los españoles y se reflejó en una reducción del 4% del gasto total en recibos en 2020. Sin embargo, después de esta disminución, se produjeron dos años de fuertes incrementos: el gasto en facturas aumentó el 6,4% en 2021 y el 11,8% en 2022.
En particular, se observó que el consumo de agua y telefonía fue bastante similar durante todo el período analizado (desde 2019 a 2023). Sin embargo, en el caso de los productos energéticos, los recibos de luz y gas han experimentado una especie de montaña rusa en términos de precios.
El importe medio del recibo de electricidad aumentó en un 23% en 2022 (con la crisis energética que siguió al estallido de la guerra en Ucrania) pero descendió un 21% en 2023, por lo que los hogares pagaron en 2023 un recibo un 6% inferior al de 2019. De manera similar, el recibo de gas aumentó un 17% en 2022, pero se redujo un 13% en 2023, y acabó siendo de un importe un 10% inferior al de 2019.
De cara a 2024, es probable que la retirada gradual de las diferentes rebajas fiscales sobre electricidad y gas tenga un cierto impacto al alza sobre la factura energética. Sin embargo, los datos actuales brindan un respiro a los hogares en cuanto a sus gastos energéticos después de varios años de fluctuaciones y aumentos significativos.
