La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.

El BCE retiene las expectativas de una nueva reducción de tipos de interés

El Banco Central Europeo (BCE) ha mantenido en suspenso las esperanzas del mercado de una nueva reducción en los tipos de interés de referencia de la zona euro. A pesar de aprobar el primer recorte desde 2019 a principios de junio, la entidad ha evitado proporcionar indicaciones de cuándo podría implementar otra reducción similar. En palabras de su presidenta, Christine Lagarde, el BCE está tomando su tiempo para asegurar que la inflación no generará sorpresas negativas y disminuirá hasta alcanzar su objetivo del 2% a medio plazo hacia finales del próximo año.

La presidenta del BCE afirmó en su discurso de apertura en el foro anual de bancos centrales en Sintra, Portugal, que el organismo ha recorrido un «largo camino» en la lucha contra la inflación. Sin embargo, agregó que su trabajo aún no ha terminado y que deben seguir vigilantes para evitar posibles desviaciones. Lagarde advirtió que las expectativas del mercado de nuevas reducciones de tipos de interés en la Eurozona podrían ser prematuras.

Perspectivas de crecimiento siguen siendo inciertas

Lagarde destacó que aún existen varias incertidumbres en relación con la inflación futura. Estas incertidumbres van desde cómo evolucionarán las relaciones entre los beneficios empresariales, los salarios y la productividad, hasta si la economía se verá afectada por nuevos shocks de oferta. La presidenta del BCE también hizo hincapié en la importancia de recopilar datos suficientes para estar seguros de que los riesgos de una inflación superior a la meta han pasado. Esta es una tarea que, según ella, llevará tiempo.

La presidenta del banco central de la zona euro también rebajó las expectativas de que posibles nuevos recortes de tipos vayan a coincidir con la revisión trimestral de las previsiones macroeconómicas del BCE, como ha sucedido en el pasado. Enfatizó que su análisis no depende de un solo dato y que no están presionados por ningún dato específico.

A pesar de que la inflación de la zona euro cayó del 10,6% en octubre de 2022 al 2,6% en junio, el BCE necesita asegurarse de que la subida de los salarios se modera como espera, los beneficios empresariales absorben parte de esa alza sin trasladarlo a los clientes y todo ello se refleja en la inflación de los servicios. Estos factores, combinados con cuestiones geopolíticas y decisiones de la Reserva Federal, sustentan la postura cautelosa del BCE.

La presidenta Lagarde defendió las decisiones del BCE de aumentar los tipos para combatir la alta inflación a un ritmo y escala sin precedentes desde la creación del banco en 1999: 4,5 puntos porcentuales en 10 reuniones sucesivas entre julio de 2022 y septiembre pasado. Según Lagarde, estas decisiones consiguieron mantener ancladas las expectativas de inflación.

En resumen, la presidenta del BCE ha recalcado que la economía de la zona euro ha estado estancada durante cinco trimestres, pero que el coste de la desinflación ha sido contenido en comparación con episodios similares del pasado. A pesar de la magnitud del shock de la inflación, no está garantizado un aterrizaje suave de la economía. Sin embargo, Lagarde ha matizado que la evolución del mercado laboral está siendo «excepcionalmente benigna».

Por Daniel