Hace menos de seis meses, el Águilas FC celebraba uno de los hitos más destacados de su historia reciente. El ascenso logrado en Sa Pobla ante la UD Poblense situó al equipo blanquiazul en Primera Federación, una categoría ilusionante en la que compiten clubes con la trayectoria de Real Zaragoza, Real Murcia, SD Huesca o Nàstic de Tarragona, todos con pasado en Primera División.
No obstante, alcanzar una competición tan exigente no garantiza la permanencia. Para competir en ella resulta necesario contar con una plantilla preparada, con experiencia, fortaleza física y mentalidad para afrontar un campeonato donde cada error puede tener consecuencias. Por los resultados obtenidos hasta ahora, el Águilas está encontrando importantes dificultades en su adaptación a la realidad de la Primera Federación.
Un inicio de curso preocupante
Tras nueve jornadas de Liga y un partido de Copa del Rey, el balance del conjunto aguileño es inquietante: una victoria, cuatro empates y cinco derrotas. El único triunfo llegó ante el Real Madrid Castilla en El Rubial. En total, diez encuentros que han dejado demasiadas decepciones.
La configuración de la plantilla es uno de los aspectos que invita a la reflexión. La mayor parte de los jugadores procede de la pasada campaña y los fichajes realizados no parecen haber incrementado lo suficiente el nivel competitivo del grupo. El salto entre disputar la Segunda Federación y hacerlo en Primera Federación es considerable, y el equipo está notando esa diferencia.
Cuatro jornadas que pueden condicionar el futuro
El Águilas encara ahora una secuencia de cuatro partidos que puede definir buena parte de su temporada. Este domingo visitará al Juventud de Torremolinos, a las 16.00 horas; después recibirá al Nàstic de Tarragona en el Artés Carrasco de Lorca, se desplazará al campo del Rayo Majadahonda y volverá a El Rubial para enfrentarse al CE Europa.
Se trata de compromisos ante equipos llamados, al igual que los aguileños, a luchar por la permanencia. El bloque blanquiazul tendrá la oportunidad de empezar a sumar los puntos necesarios para abandonar los puestos de descenso.
La necesidad de reforzar el aspecto físico
Después de la eliminación copera frente al Antequera, Adrián Hernández reconoció que el equipo necesita mejorar su resiliencia y su capacidad competitiva. El técnico de Churra también admitió los problemas derivados de las numerosas bajas: «Algunos jugadores no están al cien por cien y está la posibilidad de acudir al mercado invernal para reforzar las posiciones defensivas y el apartado físico».
Sus declaraciones reflejan una situación que genera preocupación. Por encima de la calidad, el entrenador reclama compromiso y futbolistas capaces de competir en cualquier circunstancia. También subrayó el rendimiento de Iván y Fromsa, dos apoyos a los que aferrarse en un momento delicado.
El ascenso fue un éxito colectivo, pero la continuidad en Primera RFEF requiere mucho más que celebrar lo conseguido. Alfonso García, Adrián Hernández y la dirección deportiva afrontan el desafío de encontrar respuestas. Las cuatro próximas jornadas suponen una oportunidad que el Águilas no puede dejar escapar.

