El 29-N pone en duda la apertura próxima del Castillo de Monteagudo al público

La convocatoria de elecciones generales del 29-N genera incertidumbre sobre la posible apertura de visitas al Castillo de Monteagudo, en Murcia. Aunque la primera fase de rehabilitación finalizó hace más de tres años y permitió acondicionar un itinerario, la fortaleza continúa cerrada a la espera de un acuerdo entre el Ministerio de Cultura y el Ayuntamiento de Murcia.

Un protocolo pendiente para permitir las visitas

El concejal de Pedanías y Vertebración Territorial, Marco Antonio Fernández, ha explicado que el Ayuntamiento ha vuelto a tratar de contactar con el Instituto del Patrimonio Cultural de España y con la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, dependientes del IPCE. Pese a no haber recibido respuesta, mantiene la esperanza de que la situación pueda resolverse pronto.

La apertura del monumento depende de la firma de un protocolo que determine cómo se repartirán los gastos derivados de una futura cesión de uso. El Ministerio de Cultura es propietario del bien a través del Ministerio de Hacienda, mientras que el Consistorio asumiría los costes vinculados a las visitas y al mantenimiento necesario para hacerlas posibles, una cantidad que podría alcanzar decenas de miles de euros anuales.

El pasado verano, Fernández consideró que el otoño sería decisivo para formalizar el documento. Sin embargo, la proximidad del proceso electoral plantea dudas sobre que el acuerdo pueda cerrarse antes de que se constituya el nuevo Gobierno. Las negociaciones ya se han visto afectadas en los últimos años por cambios en la dirección del IPCE —el último, en febrero— y por las obras en su sede, circunstancias que dificultaron la continuidad de las conversaciones.

El edil ha señalado que el Gobierno central no estará en funciones hasta después del 29-N y, por tanto, aún puede aprobar un protocolo que, según indica, ya está redactado y no presenta una especial complejidad. La propuesta municipal se ha reducido a una autorización para llevar a cabo una primera actuación en el Cristo de Monteagudo, por razones estéticas y para confirmar que no hay riesgo de desprendimientos.

Comienza la recuperación del recinto superior del Castillejo

Mientras se resuelve la situación del castillo, los trabajos de restauración del recinto superior del vecino Castillejo, el palacio de recreo de Ibn Mardanis, avanzan desde hace cerca de un mes. Los arqueólogos y operarios de Salmer Cantería y Restauración, empresa adjudicataria, iniciaron las labores el pasado 15 de septiembre, bajo supervisión de los técnicos municipales.

La intervención da continuidad a la desarrollada recientemente en el recinto inferior. Su objetivo es recuperar la volumetría y la configuración original del palacio andalusí del legendario Rey Lobo, además de comprobar las hipótesis arqueológicas sobre el complejo y conocer mejor la relación entre sus accesos, dependencias y usos cotidianos.

El patio de crucero, posible precedente del Patio de los Leones

Los trabajos han comenzado en el patio de crucero, transformado por los antiguos propietarios en una balsa de riego durante los años 50. Esta actuación ocultó o destruyó los últimos vestigios de un espacio que numerosos investigadores consideran uno de los precedentes del Patio de los Leones de la Alhambra, al ser anterior a este, según la jefa del Centro Municipal de Arqueología, Carmen Martínez Salvador.

Un equipo de 23 profesionales está retirando el mortero contemporáneo de los muros que delimitan la balsa, estructuras que pertenecen al patio original, al tiempo que consolida esos restos. Las tareas incluyen la búsqueda de las puertas de acceso a este espacio ajardinado, destinado al encuentro social, cultural y diplomático.

La alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, ha indicado que el recinto debió contar con canales, fuentes y dos albercas, posiblemente situadas junto a las dependencias del emir. El suelo actual de la balsa se rebajará cerca de un metro para localizar elementos del patio, entre ellos los dos andenes cruzados. En el perímetro, la cota descenderá hasta dos metros y medio con el propósito de recuperar el volumen de los muros. También se deberá determinar si el palacio tuvo una o dos plantas.

Torres, mirador e iluminación monumental

La actuación contempla asimismo la excavación y limpieza de los muros de las once torres, así como su reconstrucción y recrecimiento hasta la altura máxima documentada. Los materiales incorporados permitirán distinguir visualmente los añadidos actuales de los elementos originales conservados.

El proyecto prevé también un nuevo mirador en la zona norte y trabajos en el área interior oeste, que no fue incluida en las excavaciones realizadas por Andrés Sobejano hace más de un siglo. La obra, con un plazo de ejecución de 15 meses, incorporará una nueva iluminación monumental y un camino perimetral para recorrer el entorno del palacio.

El pedáneo de Monteagudo, David Campoy, ha destacado la necesidad de preparar el enclave para recibir a miles de visitantes y poder recorrer el lugar por el que transitó el Rey Lobo.