Protesta de Greenpeace contra la minería submarina.

El futuro de la minería submarina en debate: Protección medioambiental versus intereses industriales

El debate sobre el futuro de la minería submarina

Desde el lunes, los gobiernos de 167 países, junto con la Unión Europea, se reúnen en Kingston, Jamaica, para debatir el futuro de la minería submarina, una industria emergente con un potencial económico significativo pero también con graves implicaciones medioambientales.

Este debate se produce en medio de una creciente controversia en torno a Michael Lodge, secretario general de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA), quien ha sido acusado de tener vínculos estrechos con la industria y de malversación de fondos en la agencia.

Este encuentro marca la primera vez en la historia de la ISA que se discute la necesidad de una política general de protección y preservación del medio marino. España ha mostrado una postura favorable a la declaración de una pausa precautoria sobre la minería submarina, reconociendo la necesidad de proteger nuestros océanos.

Sin embargo, la ONG Greenpeace ha instado a la delegación española a mantener una postura coherente, recordando que en las negociaciones de marzo, el gobierno de Pedro Sánchez se alineó con las propuestas de Nauru, un país que promueve la minería submarina, para prohibir las protestas en el mar contra esta actividad.

La protección de los fondos marinos: un asunto de urgencia

La ratificación del Tratado Global de los Océanos a nivel nacional comenzó la semana pasada, y Greenpeace considera fundamental que los gobiernos sean coherentes y velen por la protección de los fondos marinos frente a nuevas industrias extractivas.

La pérdida de biodiversidad es una de las principales preocupaciones en torno a la minería submarina. Según Marta Martín-Borregón, responsable de océanos de Greenpeace España, «la ciencia es clara: no puede haber minería submarina sin pérdida de biodiversidad y la única solución es una moratoria».

La elección del secretario general de la ISA tendrá lugar el último día de la asamblea (2 de agosto). A pesar del escándalo en el que se encuentra envuelto, Michael Lodge espera asegurarse un tercer mandato, aunque esta vez no cuenta con el respaldo del Reino Unido.

La necesidad de una reforma en la ISA

«Es hora de reformar la ISA. Un tercer mandato de Michael Lodge no solo pondría en peligro los océanos, sino que además podría dañar aún más la confianza pública en el organismo regulador», apunta Martín-Borregón.

La elección del secretario general de la ISA, así como el desarrollo de la reunión del Consejo y la negociación del ‘código minero’, son cuestiones cruciales que definirán el futuro de la industria minera submarina.

Por su parte, la sociedad civil, los grupos indígenas y un creciente número de países están exigiendo tiempo para reflexionar detenidamente sobre el futuro de las profundidades oceánicas. La minería en aguas profundas es una industria extractiva comercial emergente que las corporaciones, startups y sus aliados gubernamentales están intentando lanzar con el objetivo de obtener minerales y metales.

¿Es posible encontrar un equilibrio entre el desarrollo industrial y la protección medioambiental? ¿Podría una reforma de la ISA ser la clave para garantizar la sostenibilidad de la minería submarina? Estas son preguntas clave que deben ser consideradas en el debate sobre el futuro de nuestro océano.