Cubarsí saluda a Ter Stegen durante el partido ante el Getafe.

El fin de semana pasado, los amantes del fútbol fueron testigos de un emocionante encuentro en el estadio de Montjuïc donde el Barça comandado por su estratega, Xavi, demostró un desempeño excepcional frente a uno de los equipos más duros de la Liga, bajo la dirección de Bordalás. Para sorpresa de muchos, el encuentro no fue una exhibición de tácticas defensivas, sino todo lo contrario, Bordalás plantó en el terreno de juego una máquina ofensiva, buscando estrangular a los barcelonistas con una presión alta.

El encuentro comenzó con un tanteo de bostezo, con ambos equipos estudiando al adversario y con el juego transcurriendo en campo del Barça. Fue un inicio lento que incluso provocó el bostezo de Lamine Yamal, quien se encontraba en el banquillo, a salvo de la presión defensiva del Getafe. Sin embargo, la apatía inicial fue interrumpida por Raphinha, quien corrió un certero pase largo de Koundé, marcando el inicio de una tarde triunfal para los catalanes.

Frente a un Getafe compacto y presionando en alto, el Barça encontró en el balón al espacio la forma de alcanzar la portería de Soria. Koundé estuvo particularmente fino, no solo en el primer gol, también sirvió asistencias a Raphinha y Joao Félix en el primer tiempo, aunque no lograron convertir debido a imprecisiones.

En medio de la presión del Getafe, la tarea de sacar el balón desde atrás fue asumida por un jovencísimo Pau Cubarsí. Con tan solo 17 años, Cubarsí demostró públicamente a Xavi que no tiene a un defensa que saque el balón de atrás mejor que él. Su actuación fue de káiser, bien colocado, atento al corte y usando el cuerpo cuando la situación lo requería. Xavi no escatimó en elogios hacia el joven defensa tras el partido.

La alabanza de Xavi al desempeño de su equipo se vio respaldada por la opinión global. El estratega catalán se refirió a Cubarsí como «el mejor en salida de balón» y alabó su nivel defensivo, afirmando que este es «notable». Xavi incluso fue más allá, sugiriendo que Cubarsí podría ser su gran legado al club cuando ya no esté en el banquillo.

Frenkie de Jong también tuvo un rol protagónico en el encuentro. Aunque ha sido objeto de rumores sobre su salario y su supuesta predisposición a dejar el Barça este verano, el neerlandés demostró su habilidad en el campo. En la segunda parte del encuentro, De Jong logró el tercer gol para el Barça, rompiendo líneas y finalizando un pase de Raphinha.

El desempeño de Raphinha fue otro de los puntos altos del partido. El brasileño recuperó la titularidad y marcó el primer gol del encuentro. Su asistencia a De Jong resultó en el gol 11,000 en la historia del Barça en todas las competiciones, un hito histórico para el club. Además, Raphinha se refirió a la competencia con Lamine Yamal como un «privilegio» y un factor que le ayuda a evolucionar como futbolista.

El partido en Montjuïc demostró que el Barça puede ganar un partido sin sufrir y golear a su adversario. Fue un partido redondo para el equipo catalán, que se llevó los tres puntos y dejó una impresión positiva entre los aficionados y expertos del fútbol.