En una maniobra que marca un cambio drástico en la estructura accionarial de Telefónica, Criteria, el brazo inversor de la Fundación La Caixa y principal accionista de CaixaBank, ha casi duplicado su participación en la telecomunicadora hasta alcanzar un 5,007%. Esta es una cota que no se había alcanzado desde 2004. A precios actuales, el porcentaje adquirido, un 2,31%, tiene un valor de alrededor de 528 millones de euros en el mercado.
Este movimiento se produce mientras que CaixaBank, que posee el 2,51% de las acciones de Telefónica, está reduciendo su participación. Esta operación se anuncia en el contexto de la reciente entrada del Estado en el capital de Telefónica, que ahora posee un 3,04% de las acciones.
La estrategia de concentrar la participación en la operadora de telecomunicaciones en Criteria se consolida con esta operación. El grupo, presidido por Isidro Fainé y cuyo consejero delegado es Àngel Simón, ha estado adquiriendo los títulos en el mercado y hasta esta acción contaba con el 2,69% de las acciones de Telefónica.
Esta acción sigue al desembarco del Estado en el capital de Telefónica, con el objetivo de ser el primer accionista y neutralizar la entrada de la saudí STC, que posee el 9,9% de las acciones. El Consejo de Ministros aprobó en diciembre este movimiento estratégico y autorizó a la sociedad pública SEPI comprar una participación de hasta el 10% de la compañía, considerada estratégica por su vinculación con la seguridad nacional y la defensa.
El objetivo de estas maniobras es configurar un núcleo accionarial estable, donde Criteria, que ha manifestado su intención de contribuir a la «estabilidad accionarial», y BBVA, que posee el 4,839%, serían los principales actores. Morgan Stanley, con el 12,17%; y Blackrock, con el 4,983% también forman parte del accionariado.
En contraste con España, donde la privatización total de Telefónica comenzó con el gobierno de Felipe González (PSOE) y culminó con José María Aznar (PP), otros países de la UE han optado por retener participaciones en sus operadoras nacionales y otras compañías consideradas estratégicas. Alemania posee el 30% de Deutsche Telekom; Francia tiene el 13,4% en Orange y controla la eléctrica EDF; e Italia aspira a alcanzar el 20% en Telecom Italia y es accionista de la eléctrica Enel.
Mientras que Criteria aumenta su participación, CaixaBank la reduce. Hace pocos días bajó del 3,51% que tenía al 2,51%. En la próxima junta general de accionistas de Telefónica, que se celebrará el 12 de abril, se votará la renovación del presidente de CriteriaCaixa, Isidro Fainé, en calidad de consejero dominical de Criteria, en lugar de en representación de CaixaBank, como lo hacía hasta ahora.
La operación se ajusta a la política de inversión de CriteriaCaixa, caracterizada por una gestión eficiente y prudente de su portafolio, centrada en compañías con una atractiva política de dividendos, como Telefónica, que le permiten financiar la acción social de la Fundación La Caixa. En 2023, CriteriaCaixa recibió un total de 42 millones de euros en dividendos de Telefónica.
Para Criteria, su participación en Telefónica «tiene carácter estratégico y de largo plazo» y, por ello, uno de los objetivos es dotar a la compañía «de la mayor estabilidad accionarial». La relación de La Caixa con Telefónica se remonta a 1987, momento en que la entonces caja de ahorros invirtió por primera vez en la operadora con la compra de un 2,5%. En 1996 alcanzó por primera vez el 5%, que se diluyó hasta un 3,6% en 2000, por las distintas ampliaciones de capital acometidas por Telefónica para financiar su expansión internacional. En 2004, recuperó la participación por encima del 5%.
En 2011, con la reconversión que supuso la salida a bolsa de CaixaBank, el banco pasó a ostentar la histórica participación en Telefónica. Por su parte, desde 2017 CriteriaCaixa ha construido una posición directa propia mediante compras en el mercado, que tras la operación anunciada hoy alcanza ya el 5,007%.
En todos estos años, tanto La Caixa primero, como posteriormente CaixaBank y ahora CriteriaCaixa, han mantenido su presencia en los órganos de gobierno de la compañía de telecomunicaciones. Actualmente, esa representación la tiene Isidro Fainé, que es vicepresidente de Telefónica, y que este año ha superado los 30 años como consejero de la compañía.
Ambas compañías mantienen un compromiso histórico con la educación a través de la tecnología y la innovación como vehículos de transformación social. Un compromiso que en 2016 se formalizó y reforzó con la creación por parte de Fundación Telefónica y Fundación La Caixa.
