El apoyo mundial al Rayo Majadahonda
Rayo Majadahonda, el club de fútbol español que se ha ganado el apoyo mundial tras un desafortunado incidente de racismo, está en el centro de atención. Todos, excepto los grandes clubes de fútbol español, han mostrado su solidaridad con el equipo, según Enrique Vedia, el presidente de 78 años del Rayo Majadahonda.
El incidente ocurrió en Sestao, cuando Cheikh Sarr, portero senegalés del equipo, respondió a los insultos racistas de un fanático, acción que fue respaldada por su capitán Jorge Casado, su entrenador Armando de la Morena y, por supuesto, su presidente. La reacción de Sarr, aunque comprensible, no fue la adecuada. Es importante recordar que el racismo en el fútbol no debería ser tolerado y las medidas drásticas deben ser tomadas por las autoridades responsables, como la Federación Española, LaLiga, los árbitros, los directores de partidos, el Gobierno, el CSD y la justicia deportiva.
Sarr, quien se disculpó públicamente tras el incidente, fue sancionado con la pena más leve posible, dos partidos. Sin embargo, este castigo ha generado controversia, ya que algunos argumentan que debería haber sido más severo. A pesar de ello, es evidente que el problema subyacente no es la reacción de Sarr, sino el hecho de que el racismo sigue presente en los campos de fútbol españoles.
El presidente del Rayo Majadahonda, Enrique Vedia, manifestó su desinterés por los puntos perdidos en el partido, afirmando que hicieron lo correcto. Su declaración refleja un sentimiento compartido por muchos: la lucha contra el racismo es más importante que cualquier resultado de un partido de fútbol.
En el esfuerzo por combatir el racismo en el fútbol, algunos proponen la idea de que un árbitro negro dirija un partido de Primera División. Esta propuesta es apoyada por la Premier League, que recientemente permitió a Sam Allison y Rebbeca Welch arbitrar partidos, convirtiéndose en los primeros árbitro negro y mujer árbitro respectivamente en hacerlo en 15 años.
Desafortunadamente, la situación en España es diferente. Solo hay un colegiado negro en el arbitraje español y es un asistente de la 2ª RFEF. Este hecho ilustra claramente el largo camino que queda por recorrer en la lucha contra el racismo en el fútbol español.
Todos estamos con Sarr. Todos estamos del lado del Rayo Majadahonda. Todos apoyamos la valentía y determinación del gran capitán Casado. Todos compartimos la admiración hacia el veterano presidente Vedia. Todos entendemos que el Comité de Competición dictase lo que dictó, pero la justicia debería haber valorado la oportunidad que tenía de provocar un antes y un después de su sentencia, pues parece claro que aquellos que tienen que parar el racismo en los campos de fútbol no están dispuestos a ello.
Se necesitarán, pues, más Sarr, más Casado, más Vedia, más Rayos Majadahonda, tal vez, la valentía del Real Madrid o del Barça de irse de un campo de fútbol y, entonces, sí se liaría. O, ya digo, la aparición de un árbitro negro que les cierre la boca a todos esos matones.
