El pasado fin de semana, la sala Berlanga de Madrid fue testigo de una hazaña musical sin precedentes: el estreno de la pieza de 24 horas de duración «Canción de amor de un día«, creada por el músico y artista alemán-vallecano Javier Corcobado. Este monumental trabajo musical, que ha sido construido a lo largo de 20 años, conmemora las cuatro décadas de Corcobado en el ejercicio compositivo. La pieza fue presentada en dos fases: siete horas y media el viernes y las 17 horas y media restantes el sábado.
Un proyecto monumental
Corcobado, líder de la banda Mar Otra Vez, comenzó a pensar en esta locura de proyecto en 2004. En 2011, se estableció en un relato escrito por el propio músico y poeta. El proyecto se refleja en un diario dividido en 24 capítulos, cada uno correspondiente a una hora, un retrato de un día cualquiera de su vida en Bilbao.
Amar duele. Y no amar mata, canta Corcobado en los primeros versos de este maratón. La pieza inaugural de 15 minutos, «El coito del río y la ría«, es seguida por la balada rock «El mar es mi corazón«, con arreglos de viento. La estridencia celestial, la distorsión y los sonidos industriales, siempre presentes en la música de Corcobado, también están presentes aquí.
La «Canción de amor de un día» fue creada con la colaboración de más de 60 músicos y bandas, incluyendo nombres tan destacados como Amaral, Calamaro, Aviador Dro, Bunbury, Erizonte, Justo Bagüeste, La Fura dels Baus, Nacho Vegas, Ajo, Carlos Ann, Alicia Alemán, Aintzane Aranguena, y Vetusta Morla. Cada uno de ellos aportó su toque único a este proyecto, creando en total cien piezas.
La música más larga del mundo
Pero Corcobado no es el único que ha explorado la longitud en la música. El grupo alemán Phrasenmäher tiene un tema de 90 minutos llamado «Zwei Jahre» (Dos años). Los Flaming Lips lanzaron una canción de 24 horas, vendida en discos duros insertos en una calavera real a 5.000 dólares cada una. Jem Finer tiene una obra titulada «Longplayer«, que ha estado reproduciéndose en un ordenador desde la medianoche del 31 de diciembre de 1999 y que acabará en 2999. John Cage creó la pieza de órgano «Organ²/ASLSP (As SLow aS Possible)«, que dura 639 años.
En el caso de Corcobado, su «Canción de amor de un día» será publicada en formato libro, acompañada de un ‘pen drive’ de 32 gigas. «No cabe en vinilo ni CD. Hice un cálculo y saldrían 46 vinilos o 24 CDs, en canciones como sueltas. Y no quiero que vayan sueltas», dijo el autor el año pasado.
La pieza abarca un amplio rango de estilos musicales, desde rancheras y post rock hasta ambient, canción ligera, industrial y spoken word. La sala Berlanga, de la SGAE, que ha apoyado este proyecto, se convirtió en el escenario perfecto para una experiencia inmersiva tan hipnótica y extrema.
Para Corcobado, la duración de la música «tiene mucho que ver con el pensamiento de la niñez». Los niños, argumenta, no tienen idea de cuánto dura la música hasta que alguien les dice que una canción dura 3 minutos. Con este proyecto, Corcobado pretende «dar espacio temporal a la música» y hacerla «tan grande como un día de nuestra vida».
