Optimizando el Metabolismo: Cómo la Alimentación, el Estilo de Vida y la Actividad Física pueden Ayudar a Evitar Enfermedades Graves
En la sociedad actual, los antojos de dulce, la falta de energía y la irritabilidad son aspectos comunes de nuestro día a día. La acumulación de grasa, popularmente conocida como «michelines», es otro resultado de nuestro estilo de vida que se incrementa año tras año. Todo esto viene de décadas de una alimentación basada en azúcares y un estilo de vida sedentario y estresante. Este estilo de vida nos ha llevado a perder la flexibilidad metabólica, esencial para poder utilizar la glucosa, la proteína o las grasas como combustible según las circunstancias. Esta pérdida de flexibilidad es precisamente lo que está detrás de la inflamación crónica, el exceso de peso, la falta de energía y las enfermedades graves como el cáncer.
Flexibilidad Metabólica: Un Manual de Instrucciones para Recuperar Nuestro Potencial
La Dra. Isabel Belaustegui, consciente de este contexto, ha escrito un libro titulado ‘Optimiza tu metabolismo’, donde explica cómo entrenar la flexibilidad metabólica a través de la alimentación, la actividad física y el estilo de vida. A través de este «manual de instrucciones», la Dra. Belaustegui ofrece una guía para entender nuestra maquinaria interna y descubrir lo que tenemos que hacer para recuperar nuestro potencial.
«Tener exceso de peso, acumular grasa tanto en el abdomen como en la parte baja de la espalda, sentirnos inflamados y que nos duelan las articulaciones son cuestiones que solemos tener normalizadas pero no son normales»
Uno de los factores que más nos ha afectado es la forma en que nos alimentamos, que ha estado centrada en el consumo de carbohidratos, especialmente harinas refinadas y azúcares. Este tipo de alimentación ha bloqueado nuestra flexibilidad metabólica. El sedentarismo, otro mal generalizado en nuestro mundo moderno, también ha contribuido a este bloqueo, anquilosándonos no solo físicamente, sino también metabólicamente.
El estrés, que se ha disparado en los últimos años, también influye en nuestro metabolismo a un nivel profundo. Por otro lado, se ha demostrado que un sueño reparador es fundamental para nuestro metabolismo, la base última de la salud.
Señales de que Necesitamos Entrenar nuestra Flexibilidad Metabólica
Algunas señales de que nos urge entrenar la flexibilidad metabólica incluyen el exceso de peso, la acumulación de grasa en el abdomen y la parte baja de la espalda, la inflamación y el dolor en las articulaciones. Tres de los aspectos más extendidos que denotan falta de flexibilidad metabólica son la falta de energía, los altibajos de energía que llevan a picar a todas horas, el exceso de peso y la inflamación descontrolada.
La inflamación es un término que se suele confundir con hinchazón. Sin embargo, uno de los signos que caracterizan a la inflamación es precisamente un aumento de volumen, ya sea por hinchazón abdominal a consecuencia de una inflamación intestinal o por una hinchazón del cuerpo en general. La inflamación es lo que está detrás de muchas enfermedades crónicas.
Desmitificando las Creencias Erróneas sobre la Alimentación
Existen algunas creencias erróneas que persisten sobre la alimentación, como la supuesta necesidad de comer cinco veces al día, dar una importancia excesiva al desayuno o demonizar las grasas. La ciencia ha demostrado que ayunar o retrasar el momento del desayuno puede ayudar mucho a nivel metabólico y proteger el funcionamiento de las mitocondrias, que son la base de la salud.
La clave reside en entender la diferencia entre las grasas saludables y las que no lo son. Las grasas saludables son fundamentales para vivir y son importantes para la salud. Sin embargo, muchas personas siguen pensando que son malas y que la base de la dieta tienen que ser los carbohidratos o que el azúcar es el alimento del cerebro.
«Los aceites refinados dañan mucho las mitocondrias, es como si les echásemos veneno directamente y por eso hay que evitarlos al máximo»
Generando Nuevas Mitocondrias
Las mitocondrias tienen la capacidad de autoregenerarse y reciclarse. Este proceso se conoce como mitofagia. Para activar este proceso, es fundamental evitar alimentos tóxicos como los azúcares, las harinas refinadas y los aceites refinados. Además, debemos elegir aquellos alimentos que nos aportan los nutrientes que necesitamos.
Un estilo de vida activo, el contacto con la naturaleza, la exposición a la luz del sol y un descanso de calidad también contribuyen a la protección de las mitocondrias. Asimismo, evitar las cenas copiosas y con mucha mezcla de alimentos puede ser de gran ayuda para nuestras mitocondrias.
Suplementación Alimenticia: ¿Cuándo es Necesaria?
La suplementación alimenticia debe estar siempre supervisada. Si se sigue una dieta con alimentos frescos, variada, limpia y a ser posible de producción ecológica, estarás obteniendo los nutrientes que necesitas. En casos puntuales, como momentos de mucho estrés, maternidad, una enfermedad o alguna otra situación que lo requiera, puede ser necesaria la suplementación alimenticia con supervisión profesional. Sin embargo, siempre es mejor actuar en la salud a través de la alimentación y del estilo de vida. Como dice la Dra. Belaustegui, «el medicamento está en el alimento».
