El debate en torno a la reducción de la jornada laboral máxima está en pleno apogeo en España, con el Gobierno, las organizaciones patronales y los sindicatos sentados en la mesa de negociaciones. A pesar de que todavía no se han forjado acuerdos tangibles, el Ejecutivo se ha comprometido a implementar una rebaja a 38,5 horas semanales en el transcurso de este año. Según el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), el verano se perfila como la fecha límite para que estas intenciones se materialicen en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha subrayado que se procurará llegar a un acuerdo con los empresarios, pero si estos se muestran contrarios, se procederá igualmente. En palabras de Sordo, «Antes de verano habría que saber si es posible un acuerdo tripartito». Según el programa del Gobierno de coalición, para 2024, la jornada laboral máxima será de 38,5 horas semanales, y continuará disminuyendo hasta las 37,5 horas en 2025.
Desde CCOO se considera que el mercado laboral español está en una posición favorable para que sus empleados trabajen menos horas manteniendo el mismo salario. Según un informe presentado por el sindicato, se está produciendo un cambio en el modelo productivo español, orientándose hacia sectores de mayor valor añadido. «El modelo económico al que vamos es absolutamente compatible con la reducción de la jornada laboral», afirmó el líder de CCOO.
El análisis también apunta a que España se está ‘tecnificando’. Dos de cada tres nuevos empleos creados desde el inicio de la pandemia del COVID-19 son de alta cualificación, lo que se traduce en un mayor rendimiento para la economía. En los últimos tres años, la productividad real por trabajador ha aumentado un 16,3%, según datos del observatorio de márgenes empresariales del Gobierno.
Este incremento en la productividad se debe a que España está creciendo en sectores de alto valor añadido. En los últimos cinco años, los sectores que más han crecido son el de actividades profesionales, científicas y técnicas (+39%), información y comunicaciones (+33%) y las actividades sanitarias (+25%). Por otro lado, sectores como la hostelería (+2%) y el comercio (+4%), asociados a menudo a empresas menos innovadoras y con condiciones laborales más precarias, apenas han registrado crecimiento.
No solo los sectores de empleo cualificado están en crecimiento, sino que también se aprecia un aumento del empleo cualificado en sectores donde tradicionalmente ha sido escaso. En los últimos cinco años, en España el número de técnicos, tanto profesionales científicos como profesionales de apoyo, ha aumentado en casi un millón. También se ha registrado un incremento de 152.000 ingenieros y 111.000 profesionales TIC, como informáticos.
«La evolución del empleo es inédita en nuestra historia reciente», declaró Sordo. Por primera vez, «la mejora de la productividad por trabajador ha pasado a ser compatible con la creación de empleo» y las empresas que destacan no son aquellas que se rentabilizaban pagando bajos salarios y aportando poco valor.
Desde CCOO, se insta al Gobierno a desplegar de manera eficiente los fondos europeos para seguir apoyando este cambio del modelo productivo hacia sectores más innovadores. También se le insta a aprovechar estos recursos para maximizar el potencial de España en términos de energías renovables. «Se están repartiendo cartas nuevas en la economía mundial y es muy importante que España juegue sus bazas en términos diferentes», concluyó Sordo.
