El panorama de la detección del cáncer de cuello uterino en Cataluña está cambiando gracias a la implementación de un nuevo método de diagnóstico. A partir de ahora, las mujeres catalanas de entre 30 y 65 años tendrán la opción de utilizar el test rápido del virus del papiloma humano (VPH), en lugar de la clásica citología cada cinco años, como principal prueba para detectar la enfermedad.
El VPH es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes, con un 80% de las personas contrayéndola en algún momento de su vida. El paso hacia la prueba del VPH como método primario de diagnóstico es un avance significativo en la estrategia de prevención del cáncer de cuello uterino. Este cambio se debe, en parte, a que la infección por el VPH es la causa del 99% de los casos de este tipo de cáncer.
Cabe aclarar que tener el VPH no significa necesariamente desarrollar cáncer de cuello uterino. Sin embargo, algunos genotipos del virus pueden convertirse en lesiones cancerosas. Con el cambio de paradigma en la detección, la Conselleria de Salut espera reducir la incidencia de esta neoplasia en Cataluña, mediante la búsqueda de su origen.
El objetivo final es erradicar el cáncer de cuello uterino, que es la segunda forma más común de cáncer en mujeres de entre 25 y 65 años. Este es un objetivo compartido también por la Organización Mundial de la Salud (OMS). En Cataluña, se detectaron unos 350 nuevos casos el año pasado y la enfermedad resultó en aproximadamente 90 muertes.
El debut del programa de detección precoz del cáncer de cuello uterino ha sido un hito importante en la lucha contra la enfermedad. El año pasado, se llevó a cabo una prueba piloto en siete municipios del Baix Llobregat, donde las farmacias comenzaron a dispensar gratis ‘kits’ de autotest del VPH. Las mujeres pueden realizar la prueba en casa, la cual consiste en un raspado en la abertura del cuello uterino, similar a una citología.
De acuerdo con David Frigola, jefe de la División de Despliegue Territorial i Gerència d’Organitzacions de l’Àrea Assistencial del Servei Català de la Salut (CatSalut), el análisis de la prueba se enviará al laboratorio de referencia, que realizará el análisis del VPH y su genotipado.
Las mujeres de entre 25 y 29 años continuarán realizándose las citologías convencionales cada tres años. Esto se debe a que las infecciones persistentes por el VPH, las cuales pueden desembocar en lesiones precancerosas, suelen comenzar a partir de los 30 años. Según Salut, la prueba del VPH reduce entre el 60% y el 70% la incidencia del cáncer de cuello uterino en comparación con la citología clásica.
El cambio principal del programa de detección del cáncer de cuello uterino afectará a las mujeres de entre 30 y 65 años. Estas mujeres cambiarán las citologías por la prueba del VPH. Si el resultado de la prueba es negativo, la paciente no tendrá que repetirla hasta después de cinco años. Si el resultado es positivo, el laboratorio realizará un genotipado para determinar el tipo de virus.
La estrategia para reducir y eliminar el cáncer de cuello uterino incluye la vacunación contra el VPH, la detección temprana y el tratamiento adecuado para las pacientes. A pesar de que Cataluña tiene una de las tasas más bajas del mundo de cáncer de cuello uterino, los casos han aumentado en los últimos años debido al incremento del factor de riesgo más habitual, el VPH.
La OMS establece que los países deben reducir la incidencia del cáncer de cuello uterino a cuatro casos por 100.000 habitantes. Cataluña está cerca de alcanzar esta meta, con una incidencia de cinco casos por 100.000 habitantes. Con el despliegue del nuevo programa de prevención, Cataluña, junto con otras comunidades autónomas, espera que el test del VPH se convierta en la prueba primaria de prevención de este tipo de cáncer en la mayoría de las autonomías.
