El modelo de las casetas tradicionales resiste a la crisis de la Feria de Córdoba con casi el 20% del total

La Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba es un evento destacado en el calendario de la ciudad. Sin embargo, a lo largo de los años, ha habido un debate en curso sobre el modelo de las casetas en la feria. Esta discusión se remonta al 2006, cuando Marcelino Ferrero, el entonces concejal de Festejos del Ayuntamiento, declaró en un pleno del Ayuntamiento que no veía la necesidad de imitar los modelos de otras ferias.

Este sentimiento fue ecoado por Francisco Castillero, entonces presidente de la Federación de Peñas Cordobesas, quien lamentó que los cordobeses solo pudieran entrar en la caseta a la que estuvieran asociados. Esta situación llevó a la creación de la Asociación de Casetas Tradicionales en febrero de ese año, con el objetivo de proteger el modelo tradicional en la Feria de Nuestra Señora de la Salud y evitar las discocasetas.

La Asociación de Casetas Tradicionales se enfrentó a la resistencia inicial del Ayuntamiento y las entidades asociativas, pero su voz se hizo oír y su importancia ha ido en aumento. En la actualidad, representa al 15 por ciento de las casetas abiertas en El Arenal.

El concepto de las casetas tradicionales es el de una asociación de personas que pagan una cuota mensual que les da derecho a entrar en los días cerrados al público y a disfrutar de una serie de comidas y consumiciones conjuntas. El coste medio ronda los 40 euros al mes por familia.

El primer presidente de la asociación fue Juan Antonio Merlos, quien recuerda que se les recibió con «mucha hostilidad», tanto en el Ayuntamiento como en las asociaciones vecinales y peñas. Sin embargo, el modelo de caseta que defendían se basaba en preservar el estilo tradicional de las ferias de Andalucía, frente a la tendencia de las discocasetas.

El Ayuntamiento de Córdoba permite ciertos días de cierre, previa autorización, y las casetas tradicionales ejercen este derecho en varios momentos a lo largo de la Feria. La asociación ha logrado que la Feria se convierta en un lugar de encuentro para amigos y familiares, y que se fomente el uso del traje tradicional y la gastronomía local.

Merlos sostiene que el coste de montar una caseta es uno de los principales obstáculos para la expansión del modelo. Según él, se necesitan entre 40.000 y 50.000 euros para construir una caseta, que luego debe ser desmontada y reconstruida al año siguiente.

El actual secretario de la asociación de Casetas Tradicionales, Javier González, dice que no hay un modelo social homogéneo en la asociación, ya que incluye tanto a entidades como a Procono o el Círculo, como a otras puramente privadas. Sin embargo, insiste en que todas las casetas deben respetar ciertos parámetros de decoración, favorecer el uso del traje tradicional y promover la gastronomía local.

El Ayuntamiento de Córdoba ha convocado este año ayudas para el montaje de casetas en la Feria de Nuestra Señora de la Salud, con una dotación total de 45.000 euros. Las casetas que cumplan con las bases podrán solicitar las ayudas por un importe de hasta 1.000 euros, aunque se pagarán «a Feria vencida», es decir, que las entidades que las reciban no tendrán el dinero para el montaje de este año, sino para el futuro.

En resumen, la Asociación de Casetas Tradicionales ha tenido un impacto significativo en la Feria de Nuestra Señora de la Salud de Córdoba, a pesar de los desafíos iniciales. Aunque el coste sigue siendo un obstáculo, el modelo de caseta que propugnan ha demostrado ser popular y ha influido en la estética y el ambiente de la feria. Sin embargo, queda por ver cómo se desarrollará el futuro de las casetas en la feria.