Comunidad Valenciana y Murcia, 14 de octubre de 2026. Tras varios meses de exposición al sol, las altas temperaturas, el cloro y el agua del mar, la piel puede reflejar los efectos del verano. La sequedad, la falta de luminosidad, las manchas, las rojeces y un tono desigual son alteraciones habituales en esta época. Sin embargo, el regreso a la rutina también representa una oportunidad para examinar la piel e identificar cambios que puedan requerir una consulta dermatológica.
Manchas, lunares y lesiones que requieren atención
La desaparición progresiva del bronceado no implica que los efectos de la radiación ultravioleta hayan desaparecido. Así lo advierte la doctora Eugenia Cutillas, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Quirónsalud Murcia, quien aconseja revisar cualquier mancha o lunar que haya surgido o que haya cambiado de tamaño, forma o color.
La especialista también recomienda consultar ante lesiones que sangren, piquen de manera persistente o no cicatricen. La vigilancia de estos signos resulta relevante para favorecer el diagnóstico precoz del cáncer de piel.
Diagnóstico dermatológico antes de tratar las manchas
La acumulación de exposición solar puede propiciar la aparición o el empeoramiento de manchas solares, melasma, rojeces y signos de fotoenvejecimiento, sobre todo en zonas como el rostro, el escote y las manos.
Determinar el origen de cada alteración
La doctora Lisset Sardá, jefa del Servicio de Dermatología de Quirónsalud Alicante, subraya que antes de abordar una mancha es imprescindible identificar qué se está tratando. Una valoración dermatológica adecuada permite conocer su origen y establecer el tratamiento más conveniente en cada caso.
Además de controlar la posible aparición de lesiones, al terminar el verano es aconsejable restaurar la barrera cutánea, que puede verse afectada por el sol, el calor, el cloro y el agua marina. La piel puede presentarse más seca, deshidratada o apagada.
La doctora Belén Rodríguez, especialista en Medicina Estética del Centro Médico Quirónsalud Mercado de Colón, destaca la importancia de mantener una correcta hidratación, adaptar la rutina cosmética a cada estación y conservar la fotoprotección diaria para recuperar paulatinamente la calidad de la piel.
Tecnología láser frente a los signos del fotodaño
Para tratar algunos de los efectos visibles del fotodaño, las distintas tecnologías láser pueden actuar de forma selectiva sobre manchas solares, determinadas lesiones vasculares, rojeces y modificaciones en la textura o la uniformidad de la piel.
Una de las ventajas de estas técnicas respecto a otros abordajes es que permiten dirigir la energía con precisión hacia estructuras concretas de la piel. La tecnología y los parámetros se seleccionan según la alteración que se pretenda tratar, lo que facilita la personalización de los tratamientos y, cuando procede, su combinación con otras alternativas dermatológicas para abordar de forma más completa el daño solar.
Según la doctora Sardá, a diferencia de los tratamientos tópicos, que pueden exigir una aplicación continuada y ofrecer resultados más graduales, algunas tecnologías láser permiten intervenir específicamente sobre ciertas alteraciones causadas por la exposición al sol. La elección dependerá del tipo de lesión, las particularidades de la piel y las necesidades de cada paciente.
Estos tratamientos también pueden ayudar a mejorar de forma global la textura, la luminosidad y la uniformidad de la piel. La doctora Rodríguez señala que el objetivo no es solo eliminar una mancha, sino evaluar la piel en su conjunto y definir una estrategia que reúna tratamiento, cuidados y prevención.
La fotoprotección debe mantenerse todo el año
La doctora Cutillas recuerda que el final del verano no marca el fin de la fotoprotección. La piel debe protegerse durante todo el año y es necesario consultar con un especialista ante cualquier lesión nueva o modificación que genere dudas.
Sobre Quirónsalud
Quirónsalud es el grupo de salud líder en España y, junto a su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Además de su actividad en España, está presente en Latinoamérica. En conjunto, dispone de más de 50.000 profesionales y de más de 180 centros sanitarios, entre ellos 57 hospitales con más de 8.000 camas hospitalarias.
El grupo cuenta con tecnología avanzada y con profesionales altamente especializados y de prestigio internacional. Entre sus centros figuran el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Centro Médico Teknon, Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, Hospital Universitari Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitari Dexeus, Policlínica Gipuzkoa, Hospital Universitari General de Catalunya y Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, entre otros.
Quirónsalud impulsa la docencia, con once hospitales universitarios, y la investigación médico-científica a través del Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, acreditado por el Ministerio de Ciencia e Innovación.
Su asistencia se organiza asimismo en unidades y redes transversales para optimizar la experiencia acumulada en sus distintos centros y trasladar a la práctica clínica los resultados de sus investigaciones. Actualmente desarrolla numerosos proyectos de investigación en toda España, y varios de sus centros realizan una labor pionera en especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.
