Parte de la ayuda eléctrica a la gran empresa cae y agranda la brecha con la Unión Europea

Reducción de ayudas amenaza la competitividad de la industria asturiana

Las ayudas destinadas a preservar la competitividad de la gran industria asturiana frente a sus homólogos europeos están menguando. Estas ayudas, que buscan mitigar el alto coste de la energía, han experimentado una caída drástica este año, disminuyendo a menos de la mitad de los casi 86 millones de euros a 32 millones. Este es un golpe considerable para la industria asturiana, que ya afronta una situación de contención de precios mayoristas de la luz.

El estatuto de los consumidores electrointensivos contempla estas rebajas en la factura de la luz. Sin embargo, este año, la rebaja extraordinaria del 80% de los peajes de la factura de la industria electrointensiva concluirá este mes, a menos que el Gobierno apruebe una nueva prórroga. Esta noticia llega en un momento crítico, ya que las empresas informan que la electricidad para la industria electrointensiva en España es un 161% más cara que en Francia, según la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE).

El panorama de la industria energética

El ministro de Industria, Jordi Hereu, anunció en el Congreso de los Diputados que las compensaciones por los costes indirectos del CO2 de la industria ascenderán de 244 a 300 millones de euros. Este anuncio se produjo antes de que el Gobierno renunciara a negociar los presupuestos para 2024. A pesar de esta renuncia, Hereu insistió en que las compensaciones por CO2 alcanzarán los 300 millones de euros. Esta decisión está pendiente de materializarse, sin embargo, ya se sabe que la otra vía ordinaria utilizada para reducir la factura energética de la industria electrointensiva está disminuyendo.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó una orden del Ministerio de Industria y Turismo en la que se convocan las subvenciones incluidas en el estatuto de los consumidores electrointensivos. Estas son ayudas destinadas a compensar hasta un 85% de los cargos en la factura de los consumidores electrointensivos, una medida que el Ministerio de Industria considera «clave» para el sector fabril. Sin embargo, la cuantía máxima de estas ayudas ha disminuido, pasando de 85.977.650 euros el año pasado a 31.878.556 euros este año.

El recorte de las ayudas del estatuto se suma a la posible desaparición de la reducción extraordinaria del 80% de los peajes en la factura de la industria electrointensiva al finalizar este mes. Esta reducción es una de las medidas energéticas de protección establecidas en respuesta a la guerra de Ucrania. Aunque el Gobierno decidió prorrogarla durante otros seis meses hasta junio de 2024, aún no se ha pronunciado sobre su prolongación cuando acabe el mes actual.

Según la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), el precio de la luz para la industria electrointensiva en España es un 161% más elevado que en Francia. Las grandes industrias radicadas en España pagarán este año un precio final medio de 59,57 euros por megavatio/hora (MWh), mientras que en Francia será de 22,8 euros por MWh y en Alemania de 36,06 euros por MWh. Esto significa que la factura por el consumo de energía eléctrica para un electrointensivo en España es 2,6 veces el coste de la energía en Francia y 1,7 veces el coste en Alemania.

En resumen, la industria asturiana se enfrenta a retos significativos con la reducción de las ayudas y la alta competencia de los precios de la energía en Europa. Con las compensaciones por CO2 pendientes de materializarse y la posible desaparición de las reducciones extraordinarias, la competitividad de la industria asturiana en el panorama energético europeo se ve amenazada.

Por Daniel