El Ingreso Mínimo Vital (IMV) ha experimentado un notable crecimiento en su alcance desde su implementación. Según los datos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), en mayo, el IMV llegó a 605.696 hogares donde residen 1.820.944 personas. Esto representa incrementos anuales de 31,2% y 36,3%, respectivamente. Estas cifras indican un esfuerzo significativo por parte del estado para garantizar un nivel mínimo de ingresos a aquellos hogares que de otro modo estarían en riesgo de caer en la pobreza.
El IMV es una prestación no contributiva de la Seguridad Social, diseñada para prevenir el riesgo de pobreza y exclusión social de personas que viven solas o en unidades de convivencia y que se encuentran en una situación de vulnerabilidad económica. La cuantía media de la prestación en mayo fue de 488,7 euros por hogar, sumando una nómina total de 358,3 millones de euros para el mes.
Perfil de los Beneficiarios del IMV
La Seguridad Social informa que el 67,5% de las unidades de convivencia que recibieron el IMV en mayo estaban compuestas por hogares con menores, es decir, 408.584 hogares. De estos, 105.918 eran hogares monoparentales. De los beneficiarios del IMV, el 41,9% son menores, lo que supone un total de 750.665 menores.
Por sexo, el 66,8% de los titulares de la prestación y el 53,5% de los beneficiarios son mujeres. Esto refleja la incidencia de la vulnerabilidad económica en las mujeres y subraya la necesidad de políticas que se dirijan a abordar la desigualdad de género en el acceso a los recursos económicos.
La renta garantizada por el IMV ha aumentado un 6,9% este año, mientras que las ayudas por hijo se mantienen sin cambios con respecto a 2023, con una cuantía de hasta 115 euros al mes.
Las cuantías del ingreso mínimo vital para 2024 para un adulto con menores a cargo varían en función del número de menores y adultos en el hogar. Por ejemplo, un hogar compuesto por un adulto y dos menores recibirá 967,02 euros al mes, mientras que uno con un adulto y tres menores recibirá 1.148,33 euros mensuales. Un hogar con un adulto y más de tres menores recibirá 1.329,65 euros al mes.
Esta prestación es compatible con otros ingresos, incluidos los ingresos laborales. Por lo tanto, no está dirigida únicamente a personas sin ingresos o a personas desempleadas, sino también a personas y hogares con ingresos bajos y empleos precarios. Es importante destacar que la cantidad de la prestación no es fija y depende de los ingresos del hogar. El IMV se concede a familias con ingresos por debajo de estos umbrales y que cumplen el resto de requisitos, con una cuantía que tiene en cuenta los ingresos de los hogares hasta llegar a ese mínimo.
En resumen, el IMV es una herramienta crucial para prevenir la pobreza y la exclusión social, garantizando un nivel mínimo de ingresos para los hogares más vulnerables. Las cifras del INSS muestran que esta prestación está llegando a un número creciente de hogares y personas, contribuyendo a suavizar las desigualdades económicas y a promover la inclusión social.
